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Terapia Hormonal Sustitutiva (THS)
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Dr. Santiago Palacios
Gil-Antuñano
Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer
Fecha de Publicación:
Octubre de 1998
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Resumen
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Numerosos estudios sugieren que la THS disminuye
los factores de riesgo cardiovascular y el reinfarto de miocardio,
mejora la densidad mineral ósea y la atrofia urogenital, y, posiblemente,
disminuye el riesgo de ictus. Además, y debido a recientes investigaciones,
la enfermedad de Alzheimer es menos frecuente en mujeres que usan
THS, hecho que sugiere que el tratamiento hormonal disminuye el
riesgo de padecer esta enfermedad.
Para mantener la mejoría de calidad de vida que se obtiene con
la THS, debe utilizarse por un largo período de tiempo. La interrupción
del mismo produce la pérdida de todas las ventajas obtenidas.
Por otra parte, existe una justificada duda acerca de un posible
incremento del riesgo de cáncer de mama tras el uso durante más
de 7-10 años de la terapia hormonal. Sin embargo, se ha establecido
que, en términos de mortalidad global, las mujeres que usan THS
viven más años que las que no usan la THS.
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Introducción
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El final de la vida reproductora de la mujer
se conoce como perimenopausia o climaterio, pudiendo considerarse
ambos términos como sinónimos. El Comité Científico de la OMS
define la menopausia como el cese permanente de las menstruaciones
que resulta de la pérdida de actividad folicular ovárica. Es la
última regla y suele ocurrir aproximadamente a los 50 años. Mientras
que la perimenopausia (climaterio) la define como el periodo inmediatamente
anterior a la menopausia (cuando comienzan las manifestaciones
endocrinológicas, biológicas y clínicas indicativas de que se
aproxima la menopausia) como mínimo el primer año siguiente a
la menopausia. Finalmente la postmenopausia establecida es el
periodo que comienza a partir de la menopausia, si bien este momento
no se puede determinar hasta que se hayan observado 12 meses de
amenorrea espontánea.
Los trastornos premenopáusicos suelen tener una duración de dos
a tres años antes de la desaparición total de las menstruaciones;
estando caracterizados por los síntomas propios del déficit hormonal,
lo cual clínicamente se percibe como alteraciones menstruales,
muy especialmente los baches amenorreicos y/o sangrados que precisen
tratamiento quirúrgico para su corrección, y por trastornos vasomotores
(sofocos y sudoración profusa sin motivo aparente). En casos extremos
puede ir acompañado de signos de atrofia urogenital, que aumenta
de manera significativa las molestias de la mujer tanto en su
vida personal como de relación. Además comienza la pérdida de
masa ósea y las alteraciones cardiovasculares.
Asimismo, en esta época es necesario extremar las medidas de control
de la fertilidad para evitar un posible embarazo, el cual conlleva
graves riesgos a estas edades tanto para la mujer como para el
futuro hijo. Sin lugar a dudas, la Terapia de Reemplazo Hormonal
será el tratamiento de elección.
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Eficacia de la Terapia
Hormonal Sustitutiva
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La Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) es muy
efectiva en el tratamiento de los síntomas menopáusicos. Un gran
número de estudios ha demostrado una mejoría de los sofocos, de
las alteraciones psicológicas y otros síntomas generales.
Hay evidencias de que el tratamiento hormonal sustitutivo es también
más eficaz que el placebo en la atrofia vaginal y en las alteraciones
urinarias dificultades del vaciamiento, de la frecuencia y de
la urgencia urinaria.
Los estrógenos constituyen la terapia de elección para la prevención
de la osteoporosis postmenopáusica , teniendo un efecto positivo
sobre el hueso sin modificar la composición y resistencia del
mismo, por lo que previenen todas las clases de fracturas osteoporóticas,
e incluso se han señalado reducciones de hasta un 50% en el número
de fracturas. Hoy sabemos mucho más sobre los estrógenos y la
masa ósea:
- Las dosis de estrógenos eficaces. (Tabla 1)
- Que son eficaces en todo tipo de hueso, tanto en el esqueleto
axial como apendicular.
- Que existe un efecto dosis - respuesta.
- La respuesta positiva del hueso a los estrógenos no sólo se
ha demostrado en el periodo postmenopáusico inmediato, sino también
tras 15-20 años de menopausia.
- La THS debe administrarse como mínimo 7 años para obtener la
eficacia terapéutica en la prevención de las fracturas.
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..Tabla
1: Dosis eficaz de estrógenos en la masa ósea
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Compuesto
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Dosis (mg)
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Vía
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- Estrógenos conjugados
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0,6225
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Oral
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- Valerianato de estradiol
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2
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Oral
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- 17 Estradiol
|
2
|
Oral
|
| |
- 17 Estradiol
|
0,05
|
Parches
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- 17 Estradiol
|
1,5
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Gel
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- 17 Estradiol en implante
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50
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Subcutáneo cada 6 meses
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Se ha observado que la terapia estrogénica ejerce
un efecto cardioprotector y reduce hasta en un 50% el riesgo posterior
de infarto . La tercera parte de la acción protectora se justifica
sobre los efectos beneficiosos que ejercen sobre el patrón lipoprotéico
(colesterol y fracciones del colesterol), el resto es debido a
otros efectos cardioprotectores de los estrógenos. Así, la administración
de estrógenos a mujeres con infarto de miocardio previo puede
reducir hasta un 50-80% la recidiva.
Los últimos estudios señalan una prevención de hasta un 30% para
la enfermedad de Alzheimer en usuarias de Terapia Hormonal, esto
puede ser debido a que los estrógenos incrementan el riesgo sanguíneo
en la región cerebral frontal baja; en animales de experimentación
se ha demostrado el aumento de densidad cerebral tras la administración
de estrógenos.
Finalmente señalar que la Terapia Hormonal Sustitutiva protege
contra el cáncer de colon; existen estudios que demuestran una
reducción entre un 30-40% en mujeres tratadas con respecto al
grupo control.
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Indicaciones - Contraindicaciones
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Indicaciones
Debe de tratarse toda aquella mujer en la que el beneficio del
Tratamiento supere el riesgo. El problema radica en saber cuando
el beneficio supera al riesgo. Todavía no sabemos si tratar o
no a todas las pacientes desde un punto de vista preventivo.
Aproximadamente un 20% de mujeres no necesitan THS , sin embargo
para determinar de qué 20% se trata deberíamos estudiar el estado
cardiovascular y la masa ósea de toda la población de forma continuada.
Desgraciadamente no contamos con estudios de coste-efectividad
que puedan afirmar o no la necesidad de screening poblacional
para la indicación de THS.
Por el momento existen tres conceptos que deben dirigir la decisión
de quien debe de tratarse. El primero es que toda paciente es
candidata a recibir THS de forma preventiva. En segundo lugar,
que debemos individualizar cada caso. Y finalmente, que la paciente,
tras conocer los beneficios y riesgos del tratamiento, debe participar
con el médico en la decisión de tratarse o no.
Con los datos de que disponemos en la actualidad, podemos informar
que los beneficios superan a los riesgos en los siguientes casos:
- Pacientes sintomáticas durante un periodo menor a cinco años.
- Pacientes con menopausia precoz.
- Pacientes con ooforectomía bilateral.
- Mujeres con enfermedad cardiaca coronaria o alto riesgo o padecerlo.
- Pacientes con riesgo de osteoporosis y perdedora rápida o con
osteoporosis establecida.
Contraindicaciones
Las contraindicaciones a la THS desde un punto de vista histórico
han sido extrapoladas de las existentes para los anticonceptivos
orales. Numerosos estudios han demostrado que esto es un error.
Este es el caso, por ejemplo, del beneficio que tiene la THS para
la enfermedad coronaria en la mujer, que sin embargo está incluida
como contraindicación para la toma de anticonceptivos orales.
En la actualidad no existen contraindicaciones absolutas, ya que
debe valorarse e individualizarse en cada momento el binomio beneficio/riesgo
(Tabla 2)
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..Tabla
2: Precauciones especiales y rigurosa valoración beneficio-riesgo
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1. Adenocarcinoma de endometrio
2. Cáncer de mama
3. Tromboembolismo activo venoso
4. Hepatopatía activa grave
5. Lupus entematoso
6. Melanoma
7. Endometriosis
8. Antecedente tromboembolismo espontáneo
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Así, dentro de los cánceres estrogenodependientes
debe de valorarse el estadio y diferenciación de los mismos; así,
se admite puede administrarse THS en los casos de adenocarcinoma
de endometrio estadio 1 bien diferenciado. En la actualidad existe
una gran polémica sobre la administración de THS en pacientes
diagnosticadas y tratadas de cáncer de mama, ya que no existen
estudios que hayan señalado un peor pronóstico ante su administración
y sí comienzan a aparecer trabajos que señalan un mejor pronóstico.
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¿Qué
preparado elegir?
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Estrógenos
La elección del estrógeno incide considerablemente en los cambios
metabólicos.
Los estrógenos, tanto naturales como sintéticos, tienen un efecto
parecido sobre las lipoproteínas cuando se administran por vía
oral, pero no es así sobre los triglicérídos. Los compuestos sintéticos,
etinilestradiol y mestranol, tienden a aumentar los niveles de
triglicéridos, mientras que los estrógenos equinos, el 17 estradiol
y el valerianato de estradiol no presentan este efecto.
Debido a su potencia, los estrógenos sintéticos tienen más efecto
sobre las globulinas hepáticas que los estrógenos naturales. Elevan
los factores W y X, acrecentando el riesgo de trombosis, y el
angiotensinógeno que puede incrementar la tensión arterial, ya
que influye tanto en el tromboxano como sobre la aldesterona .
De ahí el interés que estos efectos sean mínimos con el tratamiento.
Usando como indicador el aumento de globulinas, se ah demostrado
que el etinilestradiol es cien veces más potente que los estrógenos
naturales.
Lo expuesto nos lleva a señalar que los estrógenos que deben prescribirse
en la THS son los naturales: estrógenos humanos (17 estradiol,
estrona y estriol) y los estrógenos conjugados.
No existen datos objetivos que señalen la superioridad de los
estrógenos naturales humanos sobre los equinos o viceversa, en
relación a la mejora de los síntomas, o los beneficios obtenidos
a largo plazo o a la aparición de efectos secundarios.
Gestágenos
Está bien documentado que la terapia estrogénica administrada
sin gestágenos se asocia a una incidencia aumentada de hiperplasia
endometrial y, consecuentemente a un riesgo mayor de cáncer de
endometrio.
El añadir un gestágeno a la terapia estrogénica de sustitución
reduce de forma significativa el riesgo de patologia endometrial,
sin contrarrestar el efecto beneficioso de los estrógenos sobre
la sintomatología vasomotora, la atrofia genitourinaria y la osteoporosis.
Los detractores de su uso han señalado que además de producir
efectos secundarios no deseados, alteran algunos parámetros metabólicos,
lo cual podría disminuir la cardio-protección de los estrógenos.
Los progestágenos dados en dosis suficientes pueden contrarrestar
el aumento de los triglicéridos inducido por los estrógenos, así
como atenuar los efectos de los estrógenos sobre el CHIDIL a corto
plazo, sin embargo parece que estos efectos disminuyen con el
tiempo.
La influencia de los gestágenos sobre las lipoproteínas dependerá
de la dosis, de la duración del tratamiento, y del tipo del gestágeno.
Los gestágenos más utilizados son los derivados de la progesterona
y de la nortestosterona tanto oralmente como por vía cutánea.
Segun el efecto androgénico influirán sobre los lípidos y lipoproteínas.
Así, la progesterona micronizada y sus derivados, y el acetato
de ciproterona al no tener efecto androgénico, no modifican o
lo hace muy levemente sobre el metabolismo de las lipoproteínas.
Recientes investigaciones han señalado que, estos gestágenos en
las dosis que se administran en la THS no alteran el efecto cardio-protector
de los estrógenos.
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¿Qué
dosis?
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Estrógenos
El objetivo de la terapia hormonal sustitutivo es conseguir unos
niveles de 17 estradiol lo más parecidos a los encontrados en
la premenopausia (Tabla 3), lo cual sería efectivo para mejorar
los síntomas y proteger de la esteoporosis y alteraciones cardiovasculares.
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..Tabla
3: Concentración de hormonas sexuales en mujeres pre y postmenopáusicas
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Concentración
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Premenopáusica
|
Postmenopáusica
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Min.
|
Max.
|
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| |
- Estradiol (pg/ml)
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50-60
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300-500
|
5-25
|
| |
- Estrona (pg/ml)
|
30-40
|
150-300
|
20-60
|
| |
- Progesterona (ng/ml)
|
0'5-1
|
10-20
|
0'5
|
| |
- Androstenodiona (ng/ml)
|
1-2
|
0'3-1
|
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| |
- Testosterona (ng/ml)
|
0'3-0'8
|
0'1-0'5
|
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En la época fértil, los niveles de estradiol
en sangre varian a lo largo del ciclo menstrual: de 40 a 80 pg/rnl
en fase folicular temprana, de 16 a 100 pg/rnl en fase media folicular,
de 100 a 400 pg/ml en fase folicular tardía y de 100 a 200 pg/mI
en fase lútea. El nivel medio de estradiol durante el ciclo menstrual
normal de 28 días es de 80 po/ml.
La estrona es otra de las hormonas con poder estrogénico, cuyos
niveles plasmáticos en la etapa fértil oscilan entre 40 y 400
pg/mI, según el momento del ciclo.
Durante la menopausia existe una disminución de la esteroidogénesis
ovárica, debido a la depleción folicular; los niveles de estradiol
en la sangre bajan a 13 pg/ml (promedio), y los de estrona están
en el rango de los 30 pg/rnI.
Se considera que cifras de estradiol en plasma de 40-50 pg/rnI
son suficientes para alcanzar la mejoría de los síntomas climatérícos
en la mayoria de las mujeres.
Hay determinados casos en los que puede aconsejarse administrar
dosis superiores o inferiores a lo que se considera estándar;
así, mujeres con menopausia de más de 10 años u obesas, pueden
necesitar de comienzo dosis bajas mientras que menopáusicas precoces
o fumadoras puede requerir dosis más altas.
Las dosis normales utilizadas están expuestas en la tabla 4, considerando
la necesidad de individuaiizar cada caso, y aumentar las dosis
hasta conseguir el objetivo deseado con los menores efectos secundarios.
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..Tabla
4. Dosis estrogénicasnormalmente urilizadas en la THS
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Dosis baja
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Dosis normal
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Dosis alta
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- Valerianato de estradiol o estradiol
micronizado
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1 mg
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2 mg
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3 mg
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- Estradiol transdérmico
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25-37'5 g
|
50 g
|
75-100 g
|
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- Estrógenos equinos conjugados
|
0'3 mg
|
0'625 mg
|
1'25 mg
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Gestágenos
la duración de la administración del gestágeno es probablemente
el factor más endometrial, así como la dosis administrada. Se
pueden encontrar casos de hiperplasia quísticas cuando se realizan
pautas cíclicas en las cuales se administran gestágenos durante
7 días, pero no, cuando se utilizan durante 12 días .
Así, tanto la dosis como el tipo de progestágenos deben individualizarse
en cada paciente, intentando conseguir el efecto protector endometrial
deseado y minimizar la incidencia de efectos secundarios. Existen
trabajos que han intentado establecer las dosis de proteción mínima
endometrial. Pero todos están de acuerdo en
que la administración mínima deseable de un
gestágeno es de 10-12 días y que para cada tipo de gestágeno hay
una dosis mínima efectiva que consigue transformaciones secretoras
y previene la hiperplasia.
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¿Qué
pauta de administración?
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La presencia de sangrado vaginal es un signo
de fertilidad y feminidad y su aceptación es muy variable en la
mujer menopáusica, dependiendo de su cultura, estado civil, nivel
de educación y socioeconómico.
Existen diferentes pautas de administración:
Sólo estrógenos
(continuada)
Indicada en mujeres sin útero. En casos de pacientes con útero,
deber utilizarse en periodos cortos de tiempo, menores de 1 año,
por problemas de hiperplasia endometrial. Siempre se deber vigilar
muy de cerca el endometrio.
Pauta cíclica
- Estrógeno/Progestágeno Secuencial: administración de 21 o 25
días de estrógeno y adición del gestágeno los últimos 10-14 días
del tratamiento estrogénico con periodo de descanso de 7 días.
- Estrógeno continuo/progestágeno secuenciaL administración del
estrógeno, de forma continua, y adición del gestágeno durante
12-14 días de cada ciclo de 28 estrógenos. Recientemente, en Suecia
se empieza a utilizar estrógenos continuos, diariamente, y cada
3 meses de estrogenoterapia se añade el gestágeno durante 15 días
a dosis altas. (Pauta trimestral)
Pauta continuada
Estrógeno/Progestágeno: Administración de estrógenos y gestágenos
de forma continua (diariamente). Este régimen fue desarrollado
para evitar el sangrado menstrual.
Pauta ciclofásica
Estrógenos continuamente y el gestágeno 3 días semanales (viernes,
sábado y domingo), o un día sí y 2 días no. Siempre se tiene que
utilizar el progestágeno como mínimo 10 días al mes.
De principio parece lógico que cualquier pauta cíclica con sangrados
regulares sea bien aceptado por las mujeres pre y perimenopáusicas
ya que muchas de ellas tienen ciclos irregulares que les producen
gran preocupación. Es importante informar que este tipo de pautas
cíclicas cuando se utilizan por largo tiempo pueden causar amenorreas,
hecho que no tiene ninguna importancia siempre que lo conozca
la paciente. Por otra parte una pauta continua en estas mujeres
pre y perimenopáusicas puede provocar irregulares sangrados durante
bastante tiempo, por lo que en muchas ocasiones no es aceptado.
No cabe la menor duda que serán de preferencia todos aquellos
productos secuenciales en los que tanto el estrógeno como el estrógeno
y progestágeno están en una misma tableta, ya que simplifica el
tratamiento mejorando su cumplimiento. Este es el caso del preparado
que contiene 21 pastillas con 2 mgr de Valerianato de estradiol,
teniendo las 10 últimas pastillas además 1 rngr de acetato de
ciproterona.
La pauta de elección en cambio en la mujer postmenopáusica que
tras varios años de amenorrea no acepta el sangrado vaginal, será
la pauta continua, que si bien puede presentar en un principio
sangrados irregulares, enseguida se establecer la amenorrea deseada
por la paciente. El fin de la pauta ciclofásica es conseguir amenorrea
con la menor dosis posible de gestágeno para minimizar los efectos
secundarios.
Con la pauta trimestral se consigue sólo 4 sangrados vaginales
al año, siendo de elección para las mujeres pre y perimenopáusicas.
Creemos que es fundamental prescribir la pauta correcta para cada
mujer, al tratarse de uno de los factores básicos para cumplir
la THS.
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¿Qué
controles deben utilizar?
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Antes
de comenzar (Tablas 5 y 6)
Antes de iniciar la THS será obligatorio la evaluación del estado
de salud de la mujer. Para ello habrá que realizar un examen físico
completo, con una historia médica y familiar. Debemos tener especial
atención con la presión sanguínea, el peso, el examen pélvico
abdominal y de la mama y la citología vaginal. Aconsejaremos una
mamografia basal antes del tratamiento, siempre y cuando no tenga
hecha una en el último año. Para el screening de un cáncer subdínico
o existente, si es posible, se realizará una ecografía transvaginal,
al igual que creemos importante conocer las cifras de colesterol
total, transaminasas, urea y una densitometría basal.
Se ha escrito abundantemente sobre muchas otras pruebas, pero
éstas estarían indicadas en pacientes problemáticas o cuando se
quiera completar resultados dudosos de las pruebas precedentes.
Así, un examen histológico del endometrio debe hacerse si hay
alguna duda sobre posible patología en él.
En todos los casos deberá darse unas normas de vida a la paciente
aconsejándola que evite todos los factores de riesgo de la osteoporosis
y de las enfermedades cardiovasculares, así como indicarle el
ejercicio adecuado para su edad, una dieta equilibrada rica en
calcio y en su defecto una suplementación cálcica exógena.
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..Tabla
5. Controles antes de comenzar el tratamiento hormonal
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1. Nivel de conocimiento de la mujer sobre
el climetario y la menopausia, y riesgos-beneficios de la
THS
2. Estudio del estado de salud de la mujer
3. Tras el estudio evaluar el balance riesgo-beneficio de
la Terapia
4. Decidir pauta terapéutica apropiada para la paciente
5. Información y valoración del coste/efectividad deel tratamiento
y su seguimiento
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..Tabla
6. Evaluación del estado de salud previo al tratamiento
Obligatorio
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- Historia médica y familia
- Exámen físico completo
- T. A. y peso
- Mamografía (si no tiene una del último año)
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Control
precoz
El tiempo óptimo de control del tratamiento inicial ser realizado
después de un intervalo de 3/6 meses. En esta visita es importante
la existencia de efectos secundarios al tratamiento, así como
su eficacia terapéutica y si ha habido algún efecto adverso. Además
se evaluará el tipo de sangrado y se ajustará la dosis del estrógeno
y del gestágeno para corregir, si los hubiera, los problemas identificados.
Debemos saber que algunos de los efectos beneficiosos de la THS
son progresivos y lentos, por lo que en esta revisión no se objetivarán
todavía mejorías de las alteraciones que necesiten largos periodos
de estrogenización (atrofia genitourinaria).
Es normal que antes que las reglas sean regulares existan manchados
intermenstruales durante el primero y el segundo ciclo en estas
mujeres.
Si existen efectos secundarios el médico debe preguntar el momento
del ciclo en que éstos han aparecido, ya que así sabrá si son
debidos a los estrógenos y gestágenos.
La efectividad del tratamiento puede conocerse a través de cuantos
síntomas han disminuido o desaparecido. Como regla general, la
completa disminución de los sofocos (en caso de que existieran)
es un parámetro adecuado de que se ha llegado a una buena estrogenización
de los tejidos.
Controles posteriores
No existen evidencias de que tengan que incrementarse ni los estudios
ni el número de chequeos en las mujeres con THS con respecto a
las que no lo toman.
Después del control precoz a los 3/6 meses creemos que la mujer
debe de controlarse como mínimo cada año, realizándose las mismas
pruebas que se realizaron antes de iniciar el tratamiento. Sólo
en caso de manchado irregular se realizar una ecografia transvaginal
y en las pacientes con pauta continuada E/P con un endometrio
mayor de 4 mm o con pauta cíclica con endometrio mayor de 8 mm
podría plantearse un estudio histológico del mismo. En pacientes
con útero y toma de estrógenos solo, este estudio histológico
debe hacerse anualmente.
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¿Qué
duración debe tener la THS?
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No existe ningún consenso sobre la duración
óptima de la THS.
Cuando el tratamiento se administra con el fin de evitar la sintomatología
vasomotora, aconsejamos una duración de la terapia de unos 3 años.
Posteriormente, la dosis se disminuye de forma gradual observando
que los síntomas no recurran. Si la sintomatología recurre volveremos
a iniciar el tratamiento, intentando su retirada cada año.
Si el tratamiento se administra con fines preventivos, debe durar
como mínimo 7 años, deseable no menos de lo, y posiblemente, como
ideal, un tiempo indefinido.
En definitiva, la duración debe de individualizarse. En cada revisión,
el médico debe valorar los beneficios y riesgos, y consensuar
con su paciente el seguimiento de la Terapia Hormonal Sustitutiva.
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Efectos secundarios
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Considerando todos los efectos secundarios de
la THS, el sangrado es posiblemente el más importante,
seguido por los efectos secundarios de los estrógenos y
gestágenos.
Efectos secundarios
de los estrógenos (Tabla 7)
Dependiendo de la dosis de estrógenos, así como del tipo, vía
y susceptibilidad de la paciente, pueden encontrarse en un pequeño
porcentaje de casos de efectos secundarios.
Entre estos se puede citar: mastodinia, hinchazón abdominal, sensación
nauseosa, calambres musculares, síndrome premenstrual y cefaleas.
Como normas generales, las pacientes con algún efecto secundario
ante los estrógenos y dependiendo, deberán modificar la vía, la
dosis, la pauta o añadir vitamina B.
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..Tabla
7. Efectos secundarios de los estrógenos
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- Mastodinia
- Hinchazón abdominal
- Clambres musculares
- Sensación nauseosa
- Síndrome premenstrual
- Cefaleas
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Efectos
secundarios de los gestágenos (Tabla 8)
En un 5-10% de las usuarias existe mastalgia, edema o hinchazón
abdominal, ansiedad, síntomas depresivos y cefaleas.
Las pacientes con intolerancia a los gestágenos deberían ser tratadas
con pautas cíclicas con pequeñas dosis de gestágenos tomados como
5 rngr de MPA, durante 10-12 días al mes.
Por otra parte si la disminución o pauta no produce mejoría en
la paciente, deberemos cambiar el tipo de gestágeno . Si los efectos
secundarios, a pesar de todo lo dicho, persisten y son inaceptaables,
consideraremos la estrogenoterapia sin oposición.
En estas ocasiones, que sólo ocurren en un 2-3% de las pacientes,
debería repetirse una biopsia endometrial anual.
Es importante identificar a estas pacientes porque son las que,
por su cuenta, dejarán de tomar gestágenos, siendo en estas ocasiones
la incidencia de la hiperplasia quística de un 18-32%, dependiendo
de la dosis y duración del tratamiento.
Si tras un tiempo de haber administrado estrógeno, lo interrumpimos,
deberemos seguir estudiando el endometrio en los siguientes años.
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..Tabla
8. Efectos secundarios de los gestágenos
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- Mastalgia
- Edema abdominal o en piernas
- Ansiedad
- Síntomas depresivos
- Cefaleas
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Sangrado
Vaginal
Este parámetro es el más importante y debe de analizarse individualmente,
ya que un factor determinante para el cumplimiento del tratamiento
hormonal es que la mujer acepte o no el tener sangrado vaginal.
En términos generales, la mujer en la pre o perimenopausia, acepta
el sangrado mensual del tratamiento ciclico. Hay que tener en
cuenta que durante este periodo la mayoría de las mujeres tenen
ciclos irregulares que les preocupan. Por lo que, la presencia
de un sangrado regular es bien aceptado.
Las mujeres postmenopáusicas que no tienen sangrado durante un
periodo de tiempo no aceptan bien la presencia de nuevo de sangrado
vaginal. Sólo un 17% de estas mujeres aceptan el sangrado)
Una vez decidida la pauta y comentado con la paciente deberemos
realizar una evaluación del sangrado.
La secuencia normal de sangrado en pacientes con tratamiento combinado
secuencial o con el estrógeno continuo y gestágeno secuencias,
será la aparición a los 2-4 días de finalizado el gestágeno de
un sangrado moderado. Si no existe sangrado tras estas pautas
y no hay embarazo (peri menopausia), no hay por qué, alarmarse,
sólo indica que la dosis estrogénica prescrita es baja y hay una
proliferación endometrial muy pequeña. En estas circunstancias
antes de incrementarlo, revisaremos los propósitos del tratamiento.
Si los síntomas han desaparecido y no hay evidencias de aumento
de la pérdida de la masa ósea, no será necesario aumentar la dosis.
Sin embargo pueden suceder dos eventos que deben ser estudiados
y conjugados.
Puede la paciente quejarse de sangrado abundante tras el cese
de la toma de gestágenos. En estos casos debemos de chequear la
dosis de gestágeno que estamos dando. Si la mujer comienza con
un manchado escaso antes de finalizar la toma del gestágeno, aumentaremos
la dosis del mismo y/o el número de días de administración. Otra
posibilidad será cambiar la pauta de administración o disminuir
la dosis del estrógeno.
Si no se trata de esta forma de sangrado, o no se obtiene respuesta
con la variación en las dosis, deberemos descartar la presencia
de patología.
Otra posibilidad que hay que estudiar y corregir es la presencia
de la hemorragia por ruptura, que es aquella que no tiene relación
con la adición del gestágeno. En estos casos debemos hacer un
interrogatorio cuidadoso de la paciente para descartar olvido
en el cumplimiento del tratamiento, interacciones medicamentosas
o estrés. Sin embargo, no podemos olvidar que los ovarios de las
mujeres perimenopáusicas todavía tienen cierta actividad hormonal.
En estos casos puede sumarse la producción enclógena hormonal
y la Terapia de Sustitución, motivo por el cual es posible la
aparición de síntomas hiperestrogénicos o hemorragias de ruptura.
Dos o más episodios de hemorragia de ruptura aconsejan la realización
de un estudio endometrial, para descartar patología.
Las pacientes con regímenes ciclofísicos y continuos de estrógenos/gestágenos
pueden tener algún manchado durante los primeros meses de terapia.
Si tras los 4 meses de iniciar el tratamiento persisten los spotting,
habrá que pensar que las dosis no son las adecuadas y actuar como
si se tratara de una hemorragia de ruptura.
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Coste / Efectividad
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Ante los posibles gastos que podría entrañar
la extensión de la THS, se han intentado introducir métodos de
análisis sistemáticos para determinar si esta modalidad de tratamiento
proporciona un beneficio que justifique el gasto. El problema
está en el gran número de variables que debemos de considerar,
así como la comparación de varios métodos diferentes de tratamiento.
Desde el momento en que existe una alternativa frente a los riesgos
ligados a la menopausia, es lógico que planteemos la cuestión
de si esta terapia está justificada económicamente, por lo que
deberemos comparar los costes de la prevención con los de la menopausia
no tratada, teniendo en cuenta por otra parte, la reducción de
la mortalidad en el análisis coste-eficacia de la THS.
El análisis del coste-efectividad es la relación del coste en
dinero a la efectividad neta sobre sanidad. Esta última medida
se valora cuanti tativam ente denominándose calidad de ajuste/vida
(C.A.A.V.), reflejándose con un cálculo único los cambios en supervivencia
y la morbilidad.
Cada país debería hacer sus propias estadisticas sanitarias, ya
que existen variaciones importantes de unos a otros, debiendo
cada uno valorar el coste de la THS.
De tal manera que éste deberá calcularse utilizando estadísticas
locales. Este análisis, mientras no exista una pauta concreta,
deberá aplicarse a cada tipo de estrógeno y progestágeno disponible,
así como a sus posibles combinaciones. Así mismo, el coste dependerá
del programa sanitario que se quiera desarroliaar. De ahí que
creamos que es importante que en cada región se establezca un
mismo protocolo para que sea desarrollado por todas las Unidades
de Menopausia o Centros de Salud competentes.
En España a partir de un estudio realizado en Barcelona capital,
en 1984, se estimó que los costes de la fase aguda de las fracturas
de fémur eran del orden de 134 millones de dólares anuales, sin
tener en cuenta los costes que generan tras la fase aguda (atención
médica, social, rehabilitadora, etc.) calculando que si se tiene
en cuenta estos últimos gastos la cifra subiría, simplemente por
fracturas de fémur a 192 millones de dólares anuales. Y esto no
hará más que crecer si tenemos en cuenta los datos demográficos,
ya que, entre los años 1970 y 2010 los habitantes de España con
más de 65 años habrán pasado de 3.305.000 a 6.242.000 y de representar
el 9'8% de la población a un 15'5%.
Estamos seguros que en los próximos años se va a llevar a cabo
una revisión más profunda de todos los parámetros del binomio
coste/efectividad en relación con la T.H.S.
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