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La terapia subdérmica es un procedimento no
invasivo que produce una reducción en la celulitis, una mejora
en la silueta corporal y en el tono de la piel.
Consiste en un masaje inducido por una cámara de aspiración con
un rodillo para facilitar los movimientos. Cuando colocamos el
cabezal del equipo sobre el área a tratar, se produce una cámara
vacía, creando un pliegue cutáneo. la intensidad de la aspiración
la graduamos dependiendo de la zona que estemos tratando y del
paciente.
Efectos: Los efectos fisiológicos que se producen son:
1. Aumento de la circulación sanguínea y del drenaje linfático.
2. Hiperemia. Se produce una dilatación de capilares que induce
a un incremento en la perfusión.
3. Eritema. En el área directamente tratada se produce rápidamente
un eritema, acelerando el flujo capilar.
4. Efecto Metabólico. El efecto circulatorio va a contribuir a
que se produzcan una serie de efectos metabólicos:
- Aumento de la superficie de intercambio entre sangre y tejidos.
- Mejora en la eliminación de residuos y catabolitos tisulares.
- Regeneración del tejido tratado, mejorando la elasticidad del
tejido conjuntivo.
5. Despegamiento. La aspiración, permite un despegamiento de los
planos cutáneo y muscular.
Terapeuta: La persona encargada de llevar a cabo el tratamiento
contribuye de forma esencial en el logro de los resultados. El
terapeuta ha de seguir un programa de entrenamiento y conocer
los ocho movimientos básicos de la terapia subdérmica, y donde
deben ser aplicados.
Indicaciones: Celulitis, edemas, contracturas, postoperatorio
de la liposucción.
Contraindicaciones: Embarazo, diabetes, obesidad, flebitis, patología
cutánea de la zona a tratar, neoplasias.
Pauta de tratamiento: Realizamos unas 20 sesiones, de 1 a 3 semanales.
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