| |
A pesar de los constantes cuidados estéticos,
llegará el momento en que nuestra expresión cambie a causa del
deterioro de las estructuras de la piel, cuya trama fibrosa pierde
elasticidad. Pero hoy podemos restaurar la flacidez con un método
tensor-rejuvenecedor mediante un implante de Hilo de Oro.
La técnica de Hilo de Oro ó Remaillage, se constituye como una
de las innovaciones estéticas de más aceptación en el tratamiento
de flacidez, deshidratación y envejecimiento facial en general.
La introducción de los filamentos (oro y polyglactil) se realiza
bajo anestesia local (áreas pequeñas) y anestesia local y sedación
en áreas más extensas, a nivel de la dermis profunda sin que de
ninguna forma puedan ser visualizados exteriormente, ni advertidos
interiormente por el paciente.
El Hilo de Oro tensa y el filamento de ácido poliglicólico irrita,
de forma natural, el tejido dérmico, engrosándolo mínimamente,
aumentando las defensas a nivel local y general con el consiguiente
aumento de la oxigenación y metabolismo dermo-epidérmico.
En realidad las contraindicaciones son prácticamente nulas y los
efectos secundarios son sumamente leves (hematomas, ligero edema
o hinchazón), que en el plazo máximo de una semana desaparecen,
y que pueden ser fácilmente enmascarados con maquillaje.
Los cambios en la estructura y aspecto de la piel comienzan a
apreciarse a partir de la tercera o cuarta semana, y a partir
de la quinta semana es acosejable, sobre todo en pieles muy deterioradas,
alguna sesión programada de mesoterapia con órganos embrionarios.
La técnica del Hilo de Oro es totalmente compatible con cualquier
otro tratamiento o técnica quirúrgica, mesoterapia, electrolipolisis,
masajes, laserterapia, etc.
|