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Sibutramina (monohidrato hidroclorato), es un
nuevo fármaco para el tratamiento de la obesidad que actúa mediante
la inhibición de la recaptación de serotonina, noradrenalina y,
en menor medida, de dopamina.
El tratamiento con sibutramina está indicado en la inducción y
mantenimiento de la pérdida de peso junto con una clieta hipocalórica.
Su uso se contempla en sujetos obesos con un indice de masa corporal
(IMC) >30 kg/m2 o >27 kg/m2
en presencia de otros factores de riesgo (p.ej. hipertensión,
diabetes, dislipemia, síndrome de apnea del sueño …).
La dosis inicial recomendada es de 10 mg/día, mientras que el
rango recomendado de dosis es de 5 a 15 mg/día.
Sibutramina es rápidamente demetilada en el organismo para producir
dos metabolitos activos (M1 y M2).
En estudios controlados con placebo y a doble ciego, incluyendo
más de 600 obesos, induce una pérdida significativa de peso dosis
dependiente para un rango de dosis de 5 a 30 mg.
Sibutramina reduce la ingesta incluso en mujeres obesas que no
realizan dieta, habiendo mostrado además un efecto adicional al
incrementar el gasto energético en humanos tanto en ayunas como
en estado post-prandial. Además, sibutramina mantiene y potencia
la pérdida de peso alcanzada tras un periodo de dieta de muy bajo
contenido calórico, siendo también efectiva en el mantenimiento
y potenciación de la pérdida de peso a largo plazo en sujetos
obesos sometidos a dieta modestamente hipocalóricas.
Puede decirse que, en conjunto y empleando dietas modestamente
hipocalóricas (con un déficit de unas 500 kcals/día), se consiguen
pérdidas de peso alrededor del 8-10% del peso basal, alcanzando
entre el 60-80% de los pacientes pérdidas superiores al 50% del
peso corporal. En el 20-35% de los pacientes en los que no se
consigue una pérdida de peso inicial significativa (2 kg en 4-6
semanas) con la dosis recomendada de 10 mg/día, puede conseguirse
ésta aumentando la dosis a 15 mg/día. El lograr esta pérdida de
peso al mes o a los dos meses de tratamiento (>2kg) es muy interesante
puesto que es capaz de predecir la respuesta a más largo plazo.
La dislipemia es una frecuente condición co-mórbida de la obesidad.
Un meta-análisis de los cambios del patrón lipídico en 11 estudios
controlados realizados en pacientes obesos, ha mostrado que en
los pacientes que pierden mas del 5% del peso corporal, sibutramina
produce reducciones estadísticamente significativas en las concentraciones
de triglicéridos (16.59 mg/dl; P >0.001 versus placebo), colesterol
total (4.87 mg/dl; P>0.001 versus placebo), así como aumentos
en las concentraciones de HDL-colesterol (4.68 mg/dl; P>0.001
versus placebo).
Los cambios beneficiosos observados en el perfil lipídico son
más el resultado de la pérdida de peso inducida por sibutramina
que consecuencia de un efecto farmacológico directo.
Recientemente se han comunicado resultados preliminares de distintos
ensayos clínicos multicéntricos controlados que demuestran la
efectividad de sibutramina (dosis 15-20 mg/día durante 6-12 meses)
en la reducción de peso de un total de más de 600 pacientes obesos
diabéticos tipo 2 tratados sólo con dieta, con dieta y sulfonilureas
o con dieta y biguanidas (metformina).
Sibutramina produjo reducciones significativas de peso en comparación
con placebo (entre el 5.5 y 7.3% frente al 0-2.4% en el grupo
placebo). El tratamiento con sibutramina se asoció a mejorías
tanto en el control glucémico (glucemia basal, hemoglobina glicosilada)
y en el perfil lipídico (reducciones de triglicéridos y VLDL-colesterol,
aumentos de HDL-colesterol) en el rango que cabe esperar en base
a la reducción de peso alcanzada.
También se han comunicado efectos favorables sobre el perfil de
riesgo cardiovascular global en pacientes obesos, así como en
pacientes con síndrome metabólico (obesidad, hiperinsulinismo,
hipertensión, alteraciones del perfil lipídico y del metabolismo
hidrocarbonado). En este sentido, los resultados del estudio STORM
que incluye a unos 600 pacientes obesos tratados durante dos años
ha demostrado tanto la capacidad de sibutramina para inducir y
mantener una pérdida significativa de peso, como una reducción
de los factores de riesgo cardiovascular asociado (TG, VLDL, HDL,
insulina y ácido úrico).
En lo concerniente a los efectos adversos, en su mayoría derivan
del propio mecanismo adrenérgico que hace efectivo el tratamiento
de la obesidad. Entre los más frecuentes se encuentran sequedad
de boca, insomnio, sudoración, alteraciones del gusto, anorexia,
estreñimiento, nauseas, palpitaciones, taquicardia e hipertensión
arterial.
Durante el tratamiento pueden ocurrir elevaciones de la presión
arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD) por lo que debe monitorizarse
la tensión arterial. A las dosis recomendadas (10-15 mg/día),
se produce un incremento medio de la presión arterial de 1 a 2
mm Hg y de frecuencia cardíaca de 4 lpm.
Los datos disponibles también indican que los cambios en la presión
arterial son dosis-dependientes, siendo las diferencias medias
balanceadas entre los cambios de TAS con Sibutramina o placebo
pequeñas y sólo significativas para la dosis de 15 mg/día.
Por otra parte, los ensayos clínicos realizados en sujetos obesos
con hipertensión bien controlada, han mostrado un efecto beneficioso
de la reducción de peso mediada por sibutramina.
En resumen, el tratamiento farmacológico con sibutramina, junto
con un programa de dieta y ejercicio encaminado a modificar el
estilo de vida del paciente obeso, puede ser eficaz para inducir
pérdidas de peso suficientes para producir una gran mejoría de
los riesgos asociados a la obesidad.
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