|
En la evolución del láser y la luz pulsada intensa
pulsada (IPL) en el rejuvenecimiento cutáneo, el objetivo principal
se ha basado en lograr resultados óptimos, minimizando cada vez
más los efectos indeseados de éstos procedimientos. Reducir efectos
secundarios, evitar y subsanar las complicaciones y evitar al
máximo los postoperatorios tediosos permiten al paciente lograr
su objetivo sin apenas renunciar a su rutina socio-laboral.
En esta línea, supuso un avance importante la
comercialización de los láseres ó IPL que se basan en la fototermolisis
selectiva, cuyo objetivo principal es lograr destruir el tejido
diana preservando los tejidos adyacentes, sea la epidermis en
el caso de los láseres de C02 y Erbium:YAG, los tejidos vasculares
o pigmentarios en otras longitudes de onda apropiadas para éste
objetivo, permitiendo modificar el aspecto cutáneo. Se han tratado
lesiones vasculares como las telangiectásias, lesiones pigmentarias
epidérmicas y dermoepidermicas como los léntigos séniles o actínicos,
nevus, etc.
Observando en la práctica diaria y en las investigaciones
pertinentes, se puede afirmar que lo verdaderamente importante
para el rejuvenecimiento cutáneo es la remodelación del colágeno
en la dermis que se puede lograr mediante sistemas ablativos y
no ablativos.
Las fuentes de luz no ablativas para el rejuvenecimiento
cutáneo se proponen estimular la neoformación de colágeno y elastina
usando unas determinadas longitudes de onda que no dañan la epidermis
y por lo tanto los efectos indeseados de los anteriores procedimientos
dejan de existir.
Este proceso no invasivo permite tratar todo
tipo de pieles aportando tono, luminosidad a la piel y aspecto
más juvenil. Mejoran las arrugas finas de la piel, las secuelas
moderadas de acné y las imperfeciones vasculares y pigmentarias.
Se han de practicar múltiples tratamientos en función del estado
de la piel en periodos de 3 a 4 semanas entre ellos y sin anestesia.
Sólo aparecerá un ligero edema y eritema que desaparece en pocas
horas.
Los resultados son aceptables y la eficacia
es variable en función del estado de envejecimiento de la piel,
no pretende sustituir los procedimientos ablativos pero si complementarios
en algunos casos para prolongar y mejorar la eficacia clínica.
Afortunadamente representa una herramienta más
para que el cirujano pueda escoger, asociar u complementar en
función de las necesidades y el objetivo del paciente.
|