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Sumario
Nº 1 > Tratamiento
farmacológico de la obesidad
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Tratamiento Farmacológico de la Obesidad
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Instituto Nacional de
Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, Instituto Nacional
de Salud, U.S. Public Health Service Informe del Instituto Nacional
de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), Instituto
Nacional de Salud, U.S. Public Health Service, U.S.A, para profesionales
de la salud e información pública sobre control del peso, obesidad
y transtornos de la nutrición. Actualizado en Febrero de 2001.
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Introducción |
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La obesidad es una enfermedad crónica que afecta
a muchas personas y generalmente requiere un tratamiento de larga
duración para conseguir una pérdida de peso sustancial.
Como en otras enfermedades crónicas tales como la diabetes o la
hipertensión, la prescripción de medicamentos durante largo tiempo
puede ser apropiada para ciertas personas. Aunque la mayoría de
los efectos colaterales de los medicamentos para la obesidad son
leves, también se han publicado algunas complicaciones graves.
Se ha consignado la afectación de válvulas cardíacas en relación
al empleo de ciertas medicaciones supresoras del apetito. A consecuencia
de ello, los laboratorios suprimieron voluntariamente del mercado
dos medicaciones, fenfluramina (Pondimin) y dexfenfluramina (Redux).
Hay pocos estudios de más de dos años de duración que valoren
la seguridad o eficacia de los medicamentos para la pérdida de
peso. En particular, desconocemos la seguridad y eficacia de la
combinación de más de un medicamento para la pérdida de peso,
o de la combinación de este tipo de medicamentos con otro tipo
de medicación con objeto de perder peso. Los fármacos para perder
peso deben usarse solo en pacientes con riesgo médico por su obesidad,
y no deben emplearse en adelgazamientos "cosméticos".
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Fármacos que promueven
la pérdida de peso
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Los fármacos más empleados para la pérdida de
peso son los "supresores del apetito", que promueven pérdida de
peso reduciendo el apetito o aumentando la sensación de estar
lleno. Estos medicamentos reducen el apetito por el aumento de
la serotonina o de las catecolaminas, sustancias cerebrales (neurotransmisores)
que afectan el estado emocional y el apetito.
En 1.999, la Food and Drug Administration (FDA) aprobó el fármaco
orlistat para el tratamiento de la obesidad. El orlistat actúa
reduciendo en aproximadamente un tercio la capacidad de absorber
grasa de los alimentos.
La FDA también ha aprobado otros fármacos más disponibles para
la pérdida de peso, y para utilizar durante corto tiempo, lo que
supone unas pocas semanas o meses. La sibutramina y el orlistat
son los dos únicos fármacos aprobados para su uso durante largos
periodos en pacientes significativamente obesos, aunque su seguridad
y eficacia no se han demostrado un empleo superior a un año. (Ver
Tabla 1 para los nombres genéricos y comerciales de los medicamentos
para perder peso).
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Tabla 1: Medicamentos para tratamientos de pérdida
de peso
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| Dexfenfluramina |
Redux (retirado) |
| Dietilpropion |
Tenuate, Tenuate dospan |
| Fenfluramina |
Pondimin (retirado) |
| Mazindol |
Sanorex, Mazanor |
| Orlistat |
Xenical |
| Fendimetracina |
Bontril, Plegine, Prelu-2,X-Trocine |
| Fentermina |
Adipex-P, Fastin,Ionamin,Oby-trim |
| Sibutramina |
Meridia |
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La FDA regula cómo un fabricante puede dar
publicidad o promover un determinado fármaco, pero estas normas
no limitan la capacidad de un médico para prescribir esta fármaco
en enfermedades distintas a las indicadas, o administrarlo a dosis
diferentes o durante periodos de tiempo distintos a los establecidos.
La práctica de prescribir una medicación durante distintos periodos
de tiempo o para enfermedades no aprobadas, se conoce como uso
"off-label" (fuera de la etiqueta, fuera de la indicación). Como
esta utilización es frecuente en el tratamiento de muchas enfermedades,
el enfermo estará más seguro si pregunta a su médico si está empleando
un medicamento o una combinación de medicamentos de un modo no
aprobado por la FDA.
El uso de más de una medicación de pérdida de peso a la vez (tratamiento
medicamentoso combinado) es un ejemplo de empleo "of-label". Otro
ejemplo de utilización "of label" es la indicación de un fármaco
de pérdida de peso distinto a la sibutramina o al orlistat durante
un periodo superior al considerado como corto, por ejemplo, durante
más de "unas pocas semanas".
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Tratamiento con solo
un fármaco
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Hay algunos medicamentos de pérdida de peso
disponibles para el tratamiento de la obesidad. En general, estos
medicamentos son discretamente eficaces, y conducen a una pérdida
de peso de 2 a 10 kilos más que los esperados con el tratamiento
no farmacológico de la obesidad.
Cada persona responde de modo diferente a los medicamentos de
pérdida de peso, y algunos experimentan más pérdida de peso que
otros. Algunos pacientes obesos que utilizan la medicación pierden
más de un 10 por ciento de su peso corporal inicial -una cantidad
de pérdida de peso que puede reducir los factores de riesgo de
la obesidad, como las enfermedades relacionadas con ella, en especial
hipertensión o diabetes.
La máxima pérdida de peso se suele conseguir, por lo general,
a los 6 meses del inicio del tratamiento. El peso tiende a mantenerse
e incluso a aumentar en el resto del tratamiento. Los estudios
realizados sugieren que si un paciente no pierde con una medicación
concreta al menos 2 kilos en cuatro semanas, esta medicación no
es capaz de ayudar al paciente a alcanzar una pérdida de peso
significativa. Hay pocos estudios que informen de la seguridad
o eficacia de estos fármacos cuando se emplean durante más de
un año. En algunos pacientes tanto el orlistat como la sibutramina
se han estudiado durante un periodo de hasta dos años.
Se ha estudiado la utilización de algunos antidepresivos como
medicamentos supresores del apetito. Aunque estén aprobados por
la FDA como antidepresivos, su empleo para perder peso es una
utilización "of-label". Los estudios realizados con esta medicación
han mostrado que los pacientes pierden generalmente una cantidad
moderada de peso hasta unos 6 meses. Sin embargo, la mayoría de
los estudios han demostrado que los pacientes que pierden peso
mientras toman antidepresivos tienden a volverlo a ganar mientras
aun están en tratamiento farmacológico.
NOTA: Las anfetaminas y compuestos afines
no se recomiendan en el tratamiento de la obesidad debido a su
capacidad para general abuso y dependencia.
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Tratamiento con combinaciones
de fármacos
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El tratamiento farmacológico combinado usando
dos fármacos, fenfluramina y phentermina ("fen/phen") no se puede
realizar ya debido a la retirada del mercado de la fenfluramina.
Disponemos de poca información sobre la seguridad o eficacia de
otras combinaciones de fármacos para la pérdida de peso, incluyendo
la de flouoxetina/ phentermina, phendimetracina/ phentermina;
Xenical/ sibutramina, combinaciones de plantas y otras. Hasta
que dispongamos de más información sobre su seguridad o eficacia,
la utilización de combinaciones de fármacos para la pérdida de
peso solo debe admitirse dentro de un protocolo de investigación.
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Beneficios potenciales
del tratamiento farmacológico
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A corto plazo, la pérdida de peso en individuos
obesos puede reducir ciertos riesgos para la salud. Los estudios
relativos a los efectos de la medicación de pérdida de peso sobre
los riesgos para la salud relacionados con la obesidad han demostrado
que algunos agentes disminuyen a corto plazo la presión arterial,
el colesterol y los triglicéridos en sangre, así como también
disminuyen la resistencia a la insulina (la incapacidad corporal
de utilizar el azucar sanguíneo). Sin embargo, se precisa la realización
de estudios a largo plazo para determinar si la pérdida de peso
conseguida mediante la medicación para disminuir peso contribuye
a mejorar la salud.
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Riesgos potenciales
y consideraciones respecto al tratamiento farmacológico
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Cuando consideramos el tratamiento de la obesidad
mediante tratamiento medicamentoso de larga duración, debemos
considerar las siguientes áreas de interés y riesgos potenciales.
Posibilidad
de sobredosificación o dependencia
Por lo general, toda prescripción de medicamentos para tratar
la obesidad , excepto el orlistat, se refiere a fármacos controlados
lo que indica que el médico debe seguir ciertas normas cuando
las prescribe. Aunque no es frecuente la sobredosificación o la
dependencia de las medicaciones supresoras del apetito tipo no-anfetaminas,
los médicos deben ser precavidos cuando prescriben estos fármacos
a enfermos con historia de alcohol o de otros abusos de drogas.
Desarrollo de
tolerancia
Muchos estudios de fármacos para pérdida de peso muestran que
hay una tendencia a aumentar el peso del paciente a los 4 o 6
meses, cuando aun se encuentran en tratamiento. Mientras que algunos
enfermos y médicos suponen que esto demuestra tolerancia a la
medicación, el aumento de peso puede suponer que el medicamento
ha alcanzado su límite de eficacia. Basándonos en los estudios
de que disponemos, no está claro si la ganancia de peso en la
continuación del tratamiento se debe a la tolerancia al fármaco.
Rechazo a considerar
que la obesidad es una enfermedad crónica
Se suele creer que la obesidad es consecuencia de una falta de
voluntad, de ser débil, o de haber "elegido" un determinado estilo
de vida, con sobrealimentación y falta de ejercicio.
La creencia de que cada uno elige ser obeso se añade a la duda
de los enfermos y de los profesionales de la salud sobre si aceptar
el uso a largo plazo de una medicación supresora del apetito como
tratamiento de la obesidad.
Sin embargo, es más apropiado considerar la obesidad como una
enfermedad crónica que como un estilo de vida escogido. Otras
enfermedades crónicas, como la hipertensión o la diabetes, se
tratan mediante tratamientos medicamentosos de larga duración,
incluso aunque estas enfermedades pueden mejorar con cambios en
el estilo de vida, tales como la dieta y el ejercicio.
Aunque este enfoque puede afectar a médicos y pacientes, el punto
de vista social sobre la obesidad no impediría a los pacientes
buscar tratamiento médico para evitar los riesgos para la salud
que pueden causar enfermedades graves e incluso la muerte. Los
fármacos supresores del apetito no son "balas mágicas" o disparos
certeros. No pueden sustituir el control de la dieta y la mejoría
de la actividad física. El principal papel de la medicación parece
ser ayudar a una persona a persistir en un plan de ejercicio y
dieta para perder peso y mantener la pérdida.
Efectos colaterales
Como la medicación de pérdida de peso se utiliza para tratar una
enfermedad que afecta a millones de personas, la mayoría de las
cuales están básicamente sanas, es importante considerar sus efectos
secundarios. La mayoría de ellos son muy leves, y normalmente
mejoran al continuar el tratamiento. Raramente se han descrito
efectos graves e incluso fatales.
Dos medicaciones supresoras del apetito, aprobadas, que afectan
la liberación y reabsorción de la serotonina (fenfluramina, dexfenfluramina)
han sido retiradas del mercado. Los fármacos que afectan los niveles
de catecolaminas (como fentermina, dietilpropion y mazindol),
pueden causar síntomas de insomnio, nerviosismo y euforia (sensación
de bienestar).
La sibutramina actúa los sistemas serotonina y catecolaminas,
pero a diferencia de la fenfluramina y desfenfluramina, la sibutramina
no produce liberación de serotonina de las células. Los primeros
efectos colaterares conocidos relacionados con la sibutramina
son aumentos de la presión y de la frecuencia cardiaca, que normalmente
son de escasa intensidad, pero que en algunos enfermos pueden
ser significativos. Las personas con tensión arterial poco controlada,
afecciones cardiacas, irregularidades del pulso o historia de
ictus no deben tomar sibutramina, y todos los pacientes que tomen
la medicación deben tener controlada periódicamente su tensión
arterial.
Algunos efectos colaterales del orlistat son emisión de gases
con evacuación, necesidad urgente de ir al cuarto de baño, heces
aceitosas o grasas, defecación aceitosas, aumento del número de
movimientos intestinales e incapacidad de controlarlos. Estos
efectos colaterales son generalmente leves y temporales, pero
muchos de ellos puede empeorar con el consumo de alimentos ricos
en grasas. Y como el orlistat reduce la absorción de algunas vitaminas,
los enfermos deben tomar un multivitamínico al menos dos horas
antes o después de tomar orlistat.
La hipertensión pulmonar primaria (PPH) es una enfermedad rara,
pero potencialmente letal, que afecta los vasos sanguíneos de
los pulmones y que conduce a la muerte en un periodo de 4 años
al 45 por ciento de sus víctimas. Debe indicarse que la gran mayoría
de los casos de PPH han ocurrido en pacientes que estaban tomando
fenfluramina o dexfenfluramina, sola o en combinación. Solo hay
algunos casos publicados de enfermos de PPH que tomaran solo fentermina,
aunque no se puede descartar la posibilidad de que la fentermina
tomada sola pueda estar relacionada con la PPH: No se conoce ningún
caso de PPH debido a la sibutramina, pero debido a la baja incidencia
de esta enfermedad en la población en general, no sabemos si la
sibutramina puede o no causar esta enfermedad.
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Preguntas frecuentes
sobre los fármacos para perder peso
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P:
¿Puede la medicación sustituir a la actividad física o a la dieta
como método para perder peso?
No. El uso de medicación para perder peso en el tratamiento de
la obesidad debe combinarse con la actividad física y el control
de la dieta para perder peso y mantener esta pérdida durante largo
tiempo.
P. ¿Recuperaré
peso cuando deje de tomar la medicación de pérdida de peso?
Probablemente. La mayor parte de los estudios demuestran que la
mayoría de los pacientes que cesan la ingestión de los medicamentos
de pérdida de peso, recuperan el peso que han perdido. Puede aumentar
la posibilidad de mantener la pérdida de peso obtenida mediante
hábitos correctos de actividad física y de control de la dieta.
P. ¿Cuánto tiempo
necesito tomar los fármacos de reducción de peso para tratar la
obesidad?
La respuesta depende de cual es la medicación que usted necesita
para adelgazar y para mantener la pérdida de peso y de si usted
experimenta efectos colaterales. Como la obesidad es una enfermedad
crónica, cualquier tratamiento, medicamentoso o no, puede precisar
su continuidad durante años, y quizá durante toda la vida, para
mejorar la salud y mantener un peso saludable. Disponemos de poca
información sobre la seguridad y eficacia de los medicamentos
para perder peso cuando se emplean durante muchos años.
P. ¿Qué dosis
de medicación de pérdida de peso es correcta en mi caso concreto?
No hay una dosis correcta en la medicación de pérdida de peso.
Su médico decidirá cual es la mejor dosis para usted, basado en
la valoración de su historia médica y de su respuesta al tratamiento.
P. Yo solo necesito
perder 5 kilos. ¿Pueden serme útiles los fármacos de pérdida de
peso?
La medicación para perder peso puede ser apropiada para pacientes
cuidadosamente seleccionados que tienen un riesgo médico significativo
debido a su obesidad. No se recomienda a personas que solo tienen
un ligero sobrepeso a menos que tengan problemas de salud que
puedan empeorar debido a su peso. Estos medicamentos no deben
usarse para mejorar la estética.
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Qué temas tratar con
el médico antes de elegir un tratamiento de pérdida de peso
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Antes de elegir la medicación de pérdida de
peso a emplear en un tratamiento a largo plazo de la obesidad,
usted debe preguntar a su médico todo lo concerniente a lo que
puede experimentar. Además, es conveniente que trate con el médico
de los siguientes puntos:
¿Qé exploraciones
me han de realizar para decidir si soy una candidata apropiada
para una medicación de pérdida de peso?
Su médico tendrá en cuenta una serie de factores para determinar
si usted es una buena candidata para prescribir la medicación
de pérdida de peso. Determinará cual es su sobrepeso, y cómo está
distribuido el exceso de grasa en su organismo. Su médico hará
lo siguiente:
- Realizará una cuidadosa historia médica y un examen físico
- Estudiará su historia personal de sobrepeso,
- Le preguntará si tiene familiares con enfermedades relacionada
con el sobrepeso, como la diabetes
.. tipo II o enfermedades cardiacas,
- Se informará sobre los métodos que usted ha empleado en el pasado
para reducir peso
- Y valorará su riesgo de problemas de salud relacionados con
la obesidad midiendo su presión
.. arterial y solicitando un análisis
de sangre.
Si su médico comprueba que usted tiene problemas de salud relacionados
con la obesidad, o que existe alto riesgo para dichos problemas,
y si usted no es capaz de perder peso o de mantener la pérdida
de peso sin un tratamiento con fármacos, le recomendarán la utilización
de medicación para perder peso.
Este tratamiento es apropiado para pacientes cuidadosamente seleccionados,
que tienen un significativo riesgo médico debido a su obesidad.
No se recomiendan para personas con solo un ligero sobrepeso a
menos que tengan problemas de salud que puedan empeorar con su
peso. Estas medicaciones no deben usarse solo pare mejorar de
aspecto.
¿Qué otras situaciones
médicas o medicaciones pueden influir en mi decisión de tomar
una medicación de pérdida de peso?
Es importante que usted indique a su médico si se encuentra en
alguna de las siguientes situaciones médicas:
- Embarazo o lactancia,
- Historia de drogas o abuso de alcohol
- Historia de transtornos de la alimentación
- Historia de depresión o de psicosis maníaco- depresiva
- Uso de inhibidores de la monoamino oxidasa (MAO), o de medicación
antidepresiva
- Migrañas que requieren medicación
- Glaucoma
- Diabetes
- Enfermedades cardiacas o arritmias cardíacas
- Hipertensión arterial
- Planteamiento de una intervención quirúrgica que requiere anestesia
¿Qué tipo de
programa debo realizar junto con la medicación para ayudar a mejorar
mis hábitos dietéticos y de actividad física?
Los estudios realizados demuestran que la medicación de pérdida
de peso es más eficaz con un programa de mantenimiento de peso
que le ayude a mejorar sus hábitos dietéticos y de actividad física.
Pregunte a su médico las cuestiones relativas a su buena nutrición
y sus prácticas de actividad física.
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Objetivos de tratamiento
apropiados para utilizar una prescripción farmacológica de pérdida
de peso
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Si tanto usted como su médico creen
que le puede ser útil un tratamiento medicamentoso de pérdida de
peso, es importante definir los fines del tratamiento. Los primeros
objetivos deben ser mejorar su salud y reducir el riesgo de enfermedades.
Para las personas muy obesas, el conseguir alcanzar el "peso corporal
ideal" es un objetivo tan irreal como innecesario en relación a
mejorar su salud y reducir su riesgo de enfermedad.
La mayoría de los pacientes no esperan alcanzar con la medicación
habitual el peso corporal ideal. Pero incluso una pérdida de peso
modesta, del 5 al 10% de su peso inicial, puede mejorar su salud
y reducir sus factores de riesgo. No es apropiado utilizar medicación
de pérdida de peso solo por fines cosméticos.
La medicación de pérdida de peso se puede utilizar con un programa
de tratamiento conductual y de asesoramiento nutricional diseñado
para permitirle realizar cambios a largo término tanto de su dieta
como de su actividad física. Puede visitar regularmente a su médico
para que le informe de su respuesta a la medicación, no solo en
términos de pérdida de peso, sino de cómo beneficia a su salud total.
Igualmente, si usted experimenta algún síntoma importante, como
dolores torácicos o problemas respiratorios, contacte inmediatamente
con su médico.
Los medicamentos de pérdida de peso usados en tratamientos largos
pueden ser útiles para enfermos cuidadosamente seleccionados, pero
disponemos de poca información sobre su seguridad y eficacia en
tratamientos superiores a los dos años. Para valorar su riesgo de
problemas relacionados con la obesidad, usted y su médico pueden
realizar una elección informada sobre qué medicación puede constituir
una parte útil de su programa de tratamiento de peso.
Este texto es una versión modificada de
un artículo de revisión sobre el uso en tratamientos largos de los
fármacos supresores del apetito para el tratamiento de la obesidad,
que apareció en 1996 en el Journal of the American Medical Association.
Tanto el artículo de revisión como este trabajo se desarrollaron
con la ayuda de la National Task Force on Prevention and Treatment
of Obesity, grupo de trabajo de destacados investigadores de obesidad
y nutrición de todo el país. Este texto se revisó en octubre de
1997 a consecuencia de la información adicional respecto a una asociación
entre afectación valvular cardiaca y ciertas medicaciones de pérdida
de peso; en febrero de 1998 debido a la aprobación de la sibutramina,
y en noviembre del 2000 debido a la aprobación de orlistat.
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