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Son conocidos diversos separadores quirúrgicos que fueron
diseñados para aplicación en ciugía general
fundamentalmente, como por ejemplo los separadores de Farabeuf,
Collin, Parker, Roux, o Lagenbeck.
Los separadores de Farabeuf son los utilizados más frecuentemente
en la actualidad para la introducción de prótesis
en la mamoplastia de aumento, entrañando gran dificultad
en esta maniobra quirúrgica, sobre todo cuando la areola
es mediana o pequeña, tanto para el cirujano como para
el ayudante, y no quedando libres de algunos riesgos como la rotura
de las prótesis o los desgarros de piel en los bordes quirúrgicos.
Las caras de estos separadores son lisas, por lo que al introducir
las prótesis deslizan bien a través de ellos, pero
con la misma facilidad deslizan hacia arriba, pues estos separadores
tradicionales no crean ninguna resistencia.
Asimismo, cuando poco a poco se va introduciendo la prótesis
con los separadores clásicos, figuras 5, 6 y 7, (1), se
va originando un progresivo aumento de la presión atmosférica
en el interior del espacio retroglandular, (2), pues este se va
viendo disminuido, no habiendo ningún posible escape de
aire, pues la misma prótesis, (3), hace de tapón
en la cúpula de la mama, (4). Este incremento de la presión
atmosférica, en el espacio retroglandular hace empujar
la prótesis hacia el exterior, (5) y (6), aumentando la
dificultad en la introducción de las prótesis.
Consultado el doctor en Ciencias Exactas, Fernando Plo Alastrué,
de la Universidad de Zaragoza, le fue planteado el siguiente problema:
¿cuánto se incrementa la fuerza que se ejerce sobre
una prótesis determinada, cuando el aire sometido a presión
en el espacio retroglandular no tiene ninguna posibilidad de escape?
Basándose en ecuaciones sobre el equilibrio de los gases
perfectos y de relaciones entre fuerza y presión, y siempre
manejando hipótesis de simplificación (desprecia
fuerzas de rozamiento, maneja el aire que no es un gas perfecto,
etc), llega a una conclusión cuando menos interesante:
"La fuerza ejercida sobre una prótesis es inversamente
proporcional al volumen que queda en el espacio retroglandular
o en el retromuscular". Es decir, y a modo de ejemplo, cuando
el espacio retroglandular o retromuscular se ha reducido a la
mitad, la fuerza que tendremos que ejercer sobre la prótesis
será el doble. Puntualmente, cuando el ayudante desciende
la mama empujado por cada impulso del cirujano, la fuerza que
ejerce éste sobre la prótesis se puede ver multiplicada
por cinco.
Para evitar estos problemas técnicos existentes hasta
la fecha, he diseñado y mandado fabricar unos separadores
mamarios nuevos más específicos para los implantes
mamarios, cuyas características paso a describir.
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