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Cada separador, que tiene la forma de un dos alargado, es de
acero inoxidable , no articulado y tiene una configuración
hueca a lo largo de toda su longitud, figura 4, por lo que se
crea una solución de continuidad completa entre las dos
ranuras de los extremos del separador, figura 1 (1) y figura 2
(2), que hace comunicar el espacio retroglandular con el exterior.
En el extremo inferior se observa una ranura, figura 3 (2) y figura
2 (2), por donde entrará el aire sometido a presión
dentro del espacio retroglandular, siguiendo todo el recorrido
hueco del seperador, hasta otra ranura de salida que está
en el extremo superior, figura 1, (1). De esta manera conseguiremos
mantener siempre la misma presión atmosférica en
el espacio retroglandular (760 mm de Hg), y consecuentemente al
introducir la prótesis con nuestros dedos no provocaremos
el aumento de la presión en el interior del espacio retroglandular,
que hace frenar la prótesis hacia el interior.
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Figura 1: Muestra el separador visto por su cara convexa
y en posición oblicua, donde se aprecian bien la
ranura superior (1) y el estriado inferior (3).
Figura 2: Presenta el separador visto por su cara cóncava
y también en posición oblicua, donde se muestran
las pestañas (6) y (7), y la ranura inferior (2).
Figura 3: Separador visto lateralmente
o de perfil para mostrar los 4 segmentos de que se compone
(1, 3, 4 y 5) y los ángulos (8, 9 y 10). Los ángulos
8 y 9, son muy importantes, pues se han diseñado
así para que cuando el ayudante separe los bordes
quirúrgicos con los dos separadores, los segmentos
4 de cada separador se enfrenten en paralelo (creándose
un pasillo perfecto para la entrada de la prótesis),
y los segmentos 5 queden en posición horizontal y
sujeten perfectamente la base glandular.
Figura 4: Muestra la misma vista lateral
, pero con un corte longitudinal completo del separador,
para mostrar la solución de continuidad completa
del hueco interior del mismo, viéndose la comunicación
perfecta entre los dos extremos del separador.
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El extremo del segmento horizontal inferior del separador, figura
3 (5), dispone de una pestaña, figuras 2 y 3 (6), a modo
de visera para proteger la ranura del extremo inferior, para que
no sea obstruida por la base de la glándula mamaria al
ser ésta sujetada por el separador, figura 7 (7), pues
de ocurrir esto perderíamos el efecto de escape del aire
retroglandular, por taponamiento. Esta ranura también está
protegida por otra pestaña inferior, figuras 2 y 3 (7).
La parte inferior de la cara convexa del separador no es lisa,
pues va estriada a base de pequeños cortes transversales
en bisel muy angulados, figura 1 (3). Esta característica
hace que la prótesis se deslice sin dificultad cuando la
introducimos hacia el interior con nuestros dedos, pero provocando
un agarre o freno cuando la prótesis tiende a ascender
en los movimientos de vaivén en la maniobra digital. de
introducción, hecho que no ocurre con los separadores empleados
hasta ahora, al ser éstos lisos.
El segmento horizontal superior de cada separador, figura 3 (1),
es contrario al sentido del sgmento horizontal inferior, figura
3 (5), para que aquél se apoye en el dedo pulgar del ayudante
y no en el índice, con lo que conseguimos que el ayudante
sujete con mayor seguridad y comodidad los separadores, figura
9.
La anchura de cada separador es más amplia (2 cm, contra
1,5 cm de los separadores de Farabeuf), para que haya mayor superficie
de contacto con la prótesis y, por consiguiente más
capacidad de sujeción.
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| Figura 8: Muestra una fotografía
en la que se expone uno de los separadores empleados en una
mamoplastia de aumento. |
Figura 9: Fotografía
en la que se aprecian los separadores sujetados por el ayudante,
con los segmentos (1) apoyados en los dedos pulgares. |
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