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El colesterol es una molécula a la cuál
los médicos y los pacientes nos referimos con cierto temor,
principalmente por la relación que tiene con el aumento
de riesgo de enfermedad cardiovascular.
Su origen puede ser endógeno y exógeno (de la dieta).
La enzima HMG reducatasa CoA, actúa como control en la
formación endógena, así mismo su inhibición
y su estimulación, pueden variar la producción de
Colesterol.
El colesterol es importante para la producción
de hormonas esteroides y la replicación celular. Se ha
encontrado que su disminución, en especial la fracción
HDLcol, está relacionada con depresión y otros síntomas
neurológicos. Los pacientes que reciben inhibidores de
la HMG reductasa CoA por tiempos prolongados, pueden presentar
estos síntomas, principalmente si son mujeres.
El mal balance de HDLcol y LDLcol, puede dar
lugar a un aumento de peroxidación lipídica y generar
padecimientos como pérdida de la memoria, aterosclerosis,
mal funcionamiento cerebral y agresividad. La relación
con el síndrome de resistencia funcional a la insulina,
es de la mayor importancia en el metabolismo del colesterol y
triglicéridos, así como la conversión de
lipoproteínas de muy baja densidad que favorecen la oxidación
lípida, lo que puede llevar a problemas más complejos
como el síndrome metabólico. Un balance inadecuado
de la relación Lecitina/colesterol/ácidos biliares,
favorece la formación de litios vesiculares inicialmente
de colesterol.
En la salud celular es importante un funcionamiento
hepático óptimo, evitar la peroxidación lipídica
y utilizar complementos como lipotrópicos y ácidos
grasos esenciales, junto a una dieta adecuada, puede favorecer
el mantenimiento de un balance graso óptimo.
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