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Al abordar el tema del envejecimiento facial,
no podemos obviar los cambios que se producen en las estructuras
de soporte de las partes blandas de la cara y del cráneo,
es decir del Sistema Craneofacial.
Contrariamente a la creencia popular, a lo largo de la vida, acontece
una expansión de las estructuras óseas craneofaciales
y no una atrofia, excepto cuando aparecen factores que alteran
este proceso, en zonas específicas, como en el tercio inferior
de la cara en las personas edéntulas.
El crecimiento del esqueleto craneofacial ha sido muy bien estudiado
en las etapas que van desde la infancia hasta la edad adulta,
pero no tanto en cuanto a los cambios producidos a lo largo del
proceso de envejecimiento.
De acuerdo con la bibliografía consultada, hemos constatado
los siguientes hechos en relación al envejecimiento en
el esqueleto craneofacial:
- El esqueleto craneofacial continua creciendo durante toda
la vida, de forma asimétrica, incluso en la fase de envejecimiento
(1).
- Existe un incremento del volumen óseo con constatación
histológica en cuanto a una neoformación ósea,
con un aumento del espesor, por una parte, pero por otra, existe
un incremento de la porosidad y fragilidad oseas de forma simultanea,
al igual que en otras regiones del esqueleto (2).
- Existe un aumento del grosor de las protuberancias óseas
(2) del esqueleto craneofacial.
- La pérdida de piezas dentarias altera el normal proceso
de expansión esquelética, modificando la morfología
del maxilar y de la mandíbula por atrofia alveolar (3)
con una pérdida de las medidas verticales y antero posteriores
en el tercio inferior de la cara.
- Existe una constatación de acuerdo con los estudios
antropométricos efectuados, del aumento de las dimensiones
del esqueleto craneofacial sobre todo en la mujer en los ejes:
anteroposterior, transversal y vertical, siendo en este último
caso similar en varones y hembras.
- Hay un aumento de los ángulos nasofrontal y el de la
fosa piriforme, con una apertura en la angulación también
del maxilar (2,4).
Conocemos pues, la existencia de estos cambios, cuya influencia
es innegable sobre las partes blandas suprayacentes, pero debemos
conocer el mecanismo íntimo que los produce.
Estos cambios pueden ser explicados de acuerdo a las teorías
por otra parte probadas por ulteriores estudios, de Lambros y
de Mutimer.
De acuerdo con estas teorías, los procesos de "Rotación"
que acontecen en el esqueleto craneofacial sobre la base del cráneo
y el "Efecto Concertina" entre las fosas piriformes
y las cavidades orbitarias, ejercen una acción directa
sobre las partes blandas que asientan en estas zonas, produciéndose
un desplazamiento de las mismas.
El reconocimiento de estos cambios, debería ser valorado
en el preoperatorio, cuando se aborda el remodelado quirúrgico
da la cara envejecida.
Sabemos que el armazón craneofacial con estructura ósea
adecuada es la base para el mantenimiento de las tejidos blandos
que lo cubren. Lo que no conocemos es si con selectivas manipulaciones
del esqueleto óseo podemos modificar el proceso de envejecimiento
de las estructuras blandas de forma duradera.
Referencias
1.-Behrents, R.G. Growth in the aging craneofacial skeleton (Monograph
17, Craneofacial Growth Series). Ann Arbor, Mich.: University
of Michigan Center for Human Growth and Development,1985.
2.-Bartlett, S.P., Grossman, R., Whitaker, L.A. Age-related changes
of the craniofacial skeleton: An antropometric and histologic
analisis.Plast.Reconstr. Surg. 90:592,1992.
3.-Cawood,J.I., and Howell,R.A. A clasificaction of the edentulous
jaws. Int.J.Oral Maxillofac Surg.17: 232,1988.
4..- Pessa,J.E., el al. Concertina effect and facial aging: Non-linear
aspects of youthfulness and skeletal remodelling, and why, perhaps,
infants have jowls. Plast. Reconmstr. Surg. 103:635,1999.
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