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Suele iniciarse en los párpados, y puede requerir una
blefaroplastia o la escisión transconjuntival de las bolsas
de grasa intraseptal. A partir de la tercera década el
envejecimiento se concentra además en el marco de los párpados
y en el tercio medio; región anterior móvil de expresión
facial, por lo que está indicado realizar además
una ritidectomía de los dos tercios superiores de la cara.
Produce una ptosis cutánea, del "SMAS" y los
tejidos blandos faciales, por lo que es necesario elevarlos -
de ahí la expresión de "lifting facial"
- con el fin de corregir la caída de la ceja lateral, para
rotar hacia arriba la región cantal y elevar la mejilla
con corrección de los surcos naso-pálpebro-malares
y naso-labiales. Para que el resultado sea duradero, los tejidos
músculo-aponeuroticas elevados deben ser estabilizados
mediante suturas a estructuras fijas como las fascias profundas
o el periostio.
A nivel subperióstico la ritidectomía se puede
realizar con el llamado "Mask-lift" (Tessier, 1979),
o con el lifting vertical preperióstico (Hinderer 1985;
De la Plaza 1988). El último tipo eleva los tejidos blandos
directamente y no a través del periostio. La elevación
de los tejidos reduce la altura del párpado inferior con
corrección del surco naso-pálpebro-malar y consigue
un borde palpebral inferior juvenil, más horizontal; restituye
el volumen y la convexidad anterior de la mejilla y región
submalar, de modo que no es necesario recurrir a un implante malar,
salvo en caso de que la hipoplasia sea ósea y no por descenso
de la grasa malar.
En vista de que la mejoría de la armonía facial
tiene un efecto rejuvenecedor puede estar indicado añadir
una rinoplastia o un aumento del mentón o malar (Hinderer,
1965/71; Spadafora,1971), pero nunca se debe insistir en la proposición,
ya que a mayor edad el paciente suele adaptarse peor a mayores
cambios estructurales.
Skoog publica en 1974 la primera ritidectomía profunda
cervico-facial por vía lateral con fijación del
platisma para mejorar la línea mandibular y corregir tanto
el cuello como la mitad inferior de la cara. Otras técnicas
de acceso lateral fueron aportadas por Hamra, (1992) y Mendelson,
(1995) con colgajos de estabilización por Jost-Levet, (1984)
y por Tapia y mediante "SMASECTOMIA" por Daniel Baker.
Anteriormente ya habían recomendado Virenque (1925) y
Aufricht (1960) elevar y estabilizar los tejidos blandos mediante
suturas, procedimiento recomendado nuevamente en 2001, por Tonnard
y Verpaele.
Por muy bueno que sea el resultado de un lifting, el envejecimiento
del labio superior, que de anteriormente cóncavo se elonga
y aplana con disminución del bermellón y aparición
de arrugas verticales profundas, hace sospechar la edad cronológica
del paciente. Puede estar entonces indicado una escisión
cutánea labial en la base nasal con implantación
de un injerto de fascia subgaleal entre la dermis y el músculo
orbicular de los labios (Hinderer, 1994). El injerto es también
útil para corregir surcos profundos glabelares o nasolabiales.
La liposucción y lipoinyección facial, realizada
a través de múltiples microconductos finos y en
distintas direcciones en el plano subdérmico (Guerrerosantos,
Trepsat (1994) y Carraway) logra disminuir acúmulos grasos
o corregir depresiones faciales.
En mi opinión, está indicado iniciar las técnicas
de rejuvenecimiento a una edad más temprana de lo que se
acostumbraba, mediante técnicas con estabilización
del "SMAS", para ofrecer un resultado mucho mas duradero
a largo plazo. Las cicatrices residuales quedan en zonas ocultas
intrapilosas ocultas.
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