|
Los Drs. Sulamanidze (Moscú), desarrollaron
un hilo de polipropileno de alta resistencia al que denominaron
APTOS, haciendo referencia a la indicación anti-ptosis del producto,
que se caracteriza por estar diseñado con unas “barbillas” que
al ser aplicadas en la zona deseada se "anclan" fuertemente y
permiten elevar el tejido facial que cuya ptosis provocada por
el paso del tiempo confiere a los pacientes un efecto anti estético
y de vejez.
|
|
|
Diseño de los
Hilos Aptos con sus denticiones que permiten un correcto
anclaje de los tejidos
y estructuras a elevar
|
|
|
|
Diagrama de las posibles
localizaciones de
aplicación de los Hilos Aptos
|
Las cirugías faciales son procedimientos agresivos
y extensos que con las técnicas antiguamente utilizadas requerían
de grandes incisiones en la piel y a veces de forma relativamente
visible. Estos procedimientos se han intentado hacer cada vez
menos traumáticos mediante diversas técnicas como el abordaje
mediante incisión limitada, técnicas endoscópicas y también, como
la técnica de trabajo de los Drs. Marlen y George Sulamanidze
(padre e hijo respectivamente), que mediante su método con más
de 10 años de experiencia consiguen un levantamiento de la cara
(up lifting) sin la clásica agresión quirúrgica del bisturí. Probablemente
entre las alternativas previas al desarrollo actual de los Hilos
Aptos estuvieron los llamados "hilos de oro" y otros, que previamente
fueron utilizados y con los cuales se diseñó una técnica de trabajo
y la mejora de los productos hasta obtener los Hilos Aptos con
los que se logran, en muchos casos, el objetivo de evitar el trauma
que ocasiona una cirugía convencional.
En este artículo describimos el procedimiento
de los Drs. Sulamandize, caracterizado por la rapidez con que
se realiza y lo fácil que se aprende bajo una dirección adecuada,
haciéndolo muy asequible al cirujano plástico y al dermatólogo
cosmético.
El procedimiento no logra reducir la piel en
exceso de las arrugas sino, mas bien, un efecto antiptósico; de
manera que la aplicación debe realizarse en pacientes correctamente
seleccionados o en todo caso complementarse con alguna otra técnica
como los rellenos de tejido blando.
El número de pacientes tratados en diversos
centros de Europa y América con los Hilos Aptos se cifran en miles
pero dado que los primeros estudios y la procedencia de sus inventores
es rusa, a veces se les conoce de forma popular e inapropiada
como “hilos rusos”. Fue a partir de 1999 que los Drs. Sulamandize
patentaron para comercializar en todo el mundo su invento con
los datos siguientes: RF patente No. 2139734 Inernt. Priority
PST/RU 99/00263, julio 29/99.
Técnica
Los Hilos Aptos son de polipropileno médico, calibre 2/0 que tiene
la peculiaridad de presentar “barbas” o denticiones en cuyo proceso
de fabricación no se realizan como muescas en el propio hilo ya
que ello lo debilitaría. Las denticiones se disponen en dos direcciones,
encontradas en un lado respecto al otro en el mismo hilo. Ello
determina que el hilo quede fijo una vez aplicado e integrado
en los tejidos donde se implanta mediante el procedimiento que
aconsejan los Dres. Sulamanidze.
Para la aplicación de unos Hilos Aptos, en la mayoría de casos,
es suficiente:
- Anestesia local, salvo que se vaya a realizar procedimientos
más complejos simultáneamente a la utilización de los hilos.
- Siempre es necesaria la aplicación de una tumescencia leve.
Se aconseja utilizar como anestésico lidocaína 2% con vasoconstrictor,
la cual se infiltra según la zona a tratar.
- Luego se pasa una aguja larga que hará de guía (G 16) la
cual se desplaza siguiendo un trazo previamente marcado y a
la profundidad precisa según donde queramos corregir el contorno
facial. La anestesia utilizada permite desplazar la aguja sin
producir hematomas o complicaciones.
- La guía, nos marcará desde el punto de entrada hasta el de
salida un espacio o una forma que estará en función del efecto
estético que debamos conseguir. Por el punto de salida se introducirá
el hilo hasta alcanzar el punto de entrada de la guía y procederemos
a retirar esta, dejando el hilo implantado al cual daremos inmediatamente
un leve tirón en cada cabo de manera que los dientes del hilo
se inserten en el tejido a elevar.
- Todo lo descrito se repite para cada uno de los hilos que
se haya dispuesto implantar. Así, por ejemplo, en la zona zigomática
se aplican tres implantes por lado, en el cuello dos por lado
y en las cejas dos por lado.
El paciente sometido a este procedimiento puede
precisar unos 30 a 50 minutos la sesión. Además, a consecuencia
de la infiltración anestésica, la cara puede permanecer hinchada
unas 12 a 24 horas.
El dolor suele aparecer en el postoperatorio
de forma leve y a veces ni tan solo se presenta. El paciente nota
ciertas molestias al acostarse y poner en contacto la superficie
de la cara con la almohada, al besar, reir o bostezar durante
las 48 a 72 horas posteriores a la intervención. Además, el medico
debe desaconsejar realizar movimientos exagerados con la cara
durante una semana, pues la fuerza muscular puede producir la
ruptura o movimiento indeseado de algún hilo.
Las complicaciones de la técnica y de la implantación
del producto son pocas. Podemos describir:
- La ruptura de algún hilo en el proceso de manipulación, por
lo que deberá reemplazarse. (problema en el tiempo operatorio)
.
- La aparición de hematomas.
- La emergencia o extrusión de algún cabo del hilo, lo que se
corrige fácilmente con la sección del mismo.
- La aplicación excesivamente superficial del hilo y su consecuente
necesidad de retiro. Es un defecto de técnica.
Como recomendación, siempre se debe aconsejar un tratamiento
postoperatorio: antibióticoterapia y tratamiento antiinflamatorio
corto.
|