|
Sea cual sea la forma de aplicación terapéutica
del agua, tanto la crenoterapia como la hidroterapia, son métodos
terapéuticos basados en procesos de estímulo, reacción y regulación,
que deben ser considerados en su conjunto como una terapia de
adaptación orgánica.
Las bases del tratamiento en estos establecimientos
de cura son el entrenamiento, la activación y la mejora de los
procesos de regulación orgánicos y de la estabilidad psíquica.
La cura termal y climática mejora la capacidad reguladora y de
adaptación del organismo y fortalece el potencial de salud disponible,
aún en las enfermedades crónicas e incapacidades. Pero, para ello,
es condición sine qua non que el paciente sea capaz de aceptar
cierto grado de estrés o estímulo externo terapéutico.
Por tanto, el sistema orgánico enfermo debe
tener capacidad de reacción ante los estímulos terapéuticos. Y
también es muy importante que el paciente esté preparado para
participar con una actitud positiva en el proceso terapéutico,
muchas veces largo y que requiere paciencia y voluntad de recuperación
por su parte.
La finalidad del conjunto de terapéuticas que
se emplean en los centros de cura termal y climática radica en
la activación de las propias fuerzas curativas del organismo,
como postuló HIPOCRATES en la Edad Antigua, y la estabilización
de los mecanismos de regulación del sistema nervioso vegetativo
y hormonal.
Estas serían, a groso modo, las bases o fundamentos
de la Hidroterapia, es decir, de la aplicación del agua como método
terapéutico, bien sea agua corriente o agua mineromedicinal. En
este último caso, es decir, en la crenoterapia, a estos fundamentos
terapéuticos habría que añadirle las acciones sobre el organismo
derivados de las características físico-químicas de las aguas
mineromedicinales, es decir, las características de temperatura
de emergencia, presión osmótica, pH, concentración mineral, composición
química predominante, ... así como de la forma de aplicación.
Con esto queremos decir que cada tipo de agua mineromedicinal
tiene una indicación o conjunto de indicaciones terapéuticas fundamentales,
por lo tanto, cada establecimiento termal está especializado en
un tipo o tipos de patologías.
Dependiendo de su composición química predominante,
de forma resumida se puede aservar que cuando son administradas
por vía oral, en
bebida o cura hidropínica, se emplean fundamentalmente:
- aguas bicarbonatadas,
que ejercen un efecto sobre tracto gastrointestinal, en las enfermedades
metabólicas - como diabetes e hiperuricemias - sobre todo las
aguas bicarbonatado-sódicas, y sobre el riñón y vías urinarias;
- aguas sulfatadas,
que se comportan como purgantes y desintoxicantes y colagogas
- liberadoras de bilis al intestino - al ser ingeridas;
- aguas
ferruginosas, empleadas en casos de anemias ferropénicas;
- aguas que contienen
magnesio, que actúan como preventivas de la litiasis
cálcica, antiespasmódicas y reguladores del sistema nervioso vegetativo
y profilácticas de las alteraciones del ritmo cardíaco;
- aguas
carbogaseosas, son fundamentalmente reductoras
de la tensión arterial por su efecto vasodilatados a nivel cutáneo
y por último,
- aguas
oligometálicas o de mineralización débil que se
pueden prescribir en curas de diuresis - hasta de 2,5 - 3 litros
al día - cuando el agüista mantiene intacta su función renal y
cardiovascular, y sirven para eliminar impurezas y sedimentos
renales y se comportan como depuradoras orgánicas.
La cantidad de agua que se ingiere y la posología
de todos estos tipos de aguas en las curas hidropínicas deben
de ser prescritas por el médico hidrólogo del establecimiento
termal, según las necesidades individualizadas y características
de cada paciente.
Por vía tópica o balneación,
que abarca todas las modalidades hidroterápicas - baños de diversos
tipos, duchas de diferentes características, chorros, hidrocinesiterapia
en piscina termal - son indicadas las aguas radiactivas y las
aguas sulfuradas, que se comportan como analgésicas en procesos
reumatológicos crónicos y como desensibilizantes o antialérgicas
en procesos cutáneos.
Por vía inhalatoria
se pueden utilizar todo tipo de aguas como humectantes del árbol
respiratorio y con acción específica las radiactivas y las sulfuradas.
|