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Antes, la belleza era un signo de distinción entre hombres y mujeres de la nobleza; la piel tenía que ser blanca como la leche y suave como la soja (totalmente opuesta a la piel bronceada de los esclavos que trabajaban en el campo). Además, los cosméticos de la época eran muy escasos; sólo el rey, ricos y nobles se los podían permitir.
Actualmente, la preocupación por nuestro aspecto externo es mucho mayor, ya que, "el defecto físico es menos aceptado". Esta tendencia social condiciona a la población a utilizar productos cosméticos de todo tipo, convirtiéndolos en productos de uso generalizado.
A diferencia del siglo pasado, hoy los productos de belleza están al alcance de todos, tanto a nivel económico como geográfico. Existen cosméticos para todos los gustos: hidratantes, nutritivos, limpiadores, reparadores, .... Pero, ¿cuáles son los efectos secundarios de esta tendencia actual?. Lucir una piel bella a toda costa, puede perjudicarla todavía más.
El error más común es la "asfixia" cutánea producida por la sobreabundacia o uso de diferentes cosméticos en la misma parte del cuerpo (generalmente en la cara). Los productos se acumulan unos encima de otros, impidiendo a la piel cumplir su función vital: respirar.
Sin una correcta respiración y oxigenación, los tejidos no pueden restaurarse; por eso, muchos productos aplicados de forma casi simultánea, tienen el riesgo de anular sus efectos beneficiosos. Esto es debido a que, actualmente los cosméticos son cubrientes y no reaccionan en profundidad.
Los cosméticos que se venden son generalmente productos sintéticos: sustancias sintéticas producidas en laboratorios, formuladas con elementos químicos, no naturales, con una estructura compleja. Esta complejidad impide la correcta absorción de sustancias, sustancias que se quedarán a nivel de la dermis o epidermis, con el riesgo de cuasar reacciones alérgicas perjudiciales.
El riesgo de alergias a estos productos es debido al origen no natural de sus componentes. Esto aumenta el riesgo, por parte de nuestro cuerpo, de reconocer la sustancia como un elemento extraño y en consecuencia, desarrollar una reacción de inmunidad más o menos grave.
Se ha procurado resolver el problema de irritación de la piel regulando el pH a 5,5, realizando productos menos grasos que faciliten la absorción y produciendo productos líquidos en gel (aprovechando la permeabilidad de la piel).
Imponer una sustancia en la piel no es la solución, ya que la reacción del cuerpo puede ser adversa y los efectos secundarios, difíciles de curar. Nuestro cuerpo está expuesto todo el día a sustancias químicas y a partículas nocivas: desodorantes, perfumes, etc... Además nuestra piel tiene que soportar diariamente los efectos nocivos de la contaminación y de las partículas ambientales que se adhieren a la piel. Toda esta sobreexposición contribuye a modificar el delicado equilibrio homeostático del sistema cutáneo, pudiendo causar cambios a nivel del ADN celular y ser origen de tumores.
La industria cosmética alimenta un círculo vicioso: los usuarios se llenan la cara de cremas de todo tipo, la piel reacciona negativamente y, cuando las arrugas reaparecen, la tendencia es aplicar otras cremas.
Los consumidores están acostumbrados a ponerse una crema en la misma imperfección, pero no se esfuerzan en buscar la causa principal del mal o de la irritación. Los productos que existen en el mercado "pretender curar el síntoma, pero no la causa".
Por ejemplo, un alto porcentaje de los problemas de la piel pueden ser solucionados con una correcta alimentación. Por eso, en determinadas ocasiones, es más conveniente acudir a un especialista en nutrición que utilizar todo tipo de cosméticos. Además, el efecto de un cosmético depende del producto utilizado, y por lo general, tienen un efecto temporal.
Biotecnología
La biotecnología manipula microorganismos y células con fines industriales mediante análisis biológicos, microbiológicos, inmunológicos, bioquímicos, toxicológicos y químicos.
Recientes investigaciones han desarrollado una nueva fórmula elaborada exclusivamente con elementos naturales (como la vitamina C). Gracias a un sofisticado trabajo de ingeniería molecular, estos productos reaccionan como "una gran molécula". Una vez que la piel la absorbe, este sistema combinado de elementos naturales reacciona en diferentes puntos: espacio intercelular, citoplasma y especialmente en las mitocondrias.
Para tener una piel sana tenemos que tener células sanas. Este resultado se obtiene mejorando la eficacia del centro energético de la célula: las mitocondrias.
Las mitocondrias tienen su propio ADN que regula sus funciones vitales. Con la biotecnología se pretende restaurar el ADN de las mitocondrias para que resulten más eficaces.
Uno de los elementos del "cuerpo molecular" que contiene esta pomada reacciona directamente en el TNF, que es el producto primario de los glóbulos blancos, seguido de una reacción inmunitaria de la piel, para dar tiempo a los otros elementos a reaccionar y conseguir el efecto deseado, sin efectos colaterales.
Los resultados clínicos han dado respuestas positivas en algunos casos de lesiones precancerosas, lesiones diabéticas, quemaduras, regeneraciones epiteliales post-operatoria, hiperpigmentación y otros. Estos casos han sido tratados utilizando el mismo producto, sin cubrir la piel con diferentes estratos de cremas, para de esta forma favorecer la respiración.
Las mitocondrias, uniendo sus patrimonios genéticos, se duplican independientemente del ADN, por eso, las modificaciones aportadas al ADN mitocondrial (de los elementos del "cuerpo molecular" de la crema) son permanentes. Esto permite la suspensión del tratamiento, una vez curada la lesión, para pasar después a una fase de estabilización de los resultados.
Esta fase es esencial para tener un efecto constante y contínuo contra el envejecimiento de la piel porque tiene un efecto inexorable, cuyas causas son múltiples y desconocidas.
Este tipo de crema de "nueva generación" podrá sustituir a varios productos ya existentes, permitiendo al consumidor ahorrar en productos cosméticos.
Evidentemente, una crema es mucho más que un solo principio activo y las investigaciones en el campo biotecnológico se tienen que desarrollar para perfeccionar los otros compuestos de la crema. La investigación por ahora está dando grandes pasos hacia el descubrimiento de todos los mecanismos que inciden en la membrana celular. Esto permitirá tener cremas con efectos permanentes y sin efectos colaterales que actuen directamente en el nivel del ADN mitocondrial y celular.
Algunas histologías efectuadas indican que es posible individualizar algunos genes de la mitocondria responsable de ciertos problemas de la piel. La ingeniería molecular permitirá reparar y obtener una piel naturalmente sana.
Esto es, solamente, la punta del iceberg de la investigación que actualmente se está realizando.
Información de contacto:
Web: www.matteotutino.com/
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