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Recientemente, se han producido nuevos desarrollos
en la fototerapia antiacné, muchos de los cuales están todavía
en marcha. El concepto es bastante simple. La bacteria P. acnes
es el microorganismo más prevaleciente en la piel y en los folículos
de las áreas ricas en glándulas sebáceas.
La bacteria P. acnes produce porfirinas endógenas
en pequeñas cantidades, cuyo componente principal es la coproporfirina
III. La producción de estas porfirinas aumenta cuando se expone
a las bacterias a longitudes de onda en el espectro de luz violeta/azul,
con un máximo de 415 nm. La fotoactivación de las porfirinas bacterianas
conduce a la formación del oxígeno solo, que es citotóxico, lo
que da como resultado una función disminuida del P. acnes, ocasionando
la muerte del microorganismo.
Para el lector interesado, este fenómeno destructivo
se describe a continuación con más detalle. La exposición de las
porfirinas de la P. acnes a la luz a alrededor de los 415 nm comporta
la absorción de fotones y a la excitación fotodinámica de las
porfirinas. Para recuperar un estado de base molecular estable,
las porfirinas transfieren el exceso de energía adquirido en oxígeno
triplet molecular. Consecuentemente, se libera un oxígeno singlet
citotóxico lábil. Este proceso resulta en la peroxidación de las
estructuras celulares como los lípidos, abundantes en la pared
celular del P. acnes. El resultado eventual es una interrupción
de la función del P. acnes y la muerte de la bacteria.
La modalidad de tratamiento fotodinámico es
dependiente de la presencia de tres factores: un fotosensibilizador,
luz a una longitud de onda óptima, y oxígeno. Habitualmente se
hace referencia al P. acnes como una bacteria anaeróbica; sin
embargo, es microaerofílica en el sentido que utiliza oxígeno
para la respiración que cede energía, pero a concentraciones menores
a las que se encuentran en el aire. En la unidad pilosebácea afecta
de acné, existen las condiciones microambientales descritas.
La fototerapia con luz visible violeta/ultravioleta
es, por tanto, una opción razonable para el tratamiento del acné
vulgaris. Este tipo de fototerapia modula un mecanismo que se
produce de forma natural, sin introducir aditivos artificiales.
Es más, esta fototerapia elige selectivamente a su diana, es decir
a las porfirinas del P. acnes, que no se acumulan en las células
huésped humanas. La reacción es un procedimiento bastante rápido
que se localiza en la misma bacteria sin afectar las células huésped
circundantes. El ClearLight es un nuevo sistema de fototerapia
que emplea una luz a un espectro de longitud de onda de 405-420
nm.
En estudios abiertos, y más recientemente un
estudio doble ciego de la mitad de la cara, se ha demostrado el
beneficio de la terapia ClearLight para reducir las lesiones inflamadas
y no-inflamadas durante un periodo de 4 a 6 semanas. El efecto
es mucho más impresionante en las lesiones inflamadas, debido
al mecanismo del metabolismo de las porfirinas que controlan el
crecimiento y la función del P. acnes. Se ha demostrado asimismo
que esta terapia ejerce un mecanismo directo sobre la modulación
de la inflamación.
El tratamiento ofrece otras ventajas:
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