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Introducción
Investigadores de la Universidad de Zaragoza y del Consejo Superior
de Investigaciones Científicas (CSIC) han realizado nuevos
hallazgos en el marco del proyecto ROSAS, dedicado al estudio
de los radicales libres responsables, entre otras cosas,
del envejecimiento celular- y, por extensión, las enfermedades
relacionadas con ellos, como la hipertensión, la fibrosis,
las enfermedades mitocondriales o el Alzheimer. Las investigaciones
han sido publicadas en las revistas "Proceedings of the National
Academy of Science" , "Molecular and Cellular Biology
y Molecular Cell".
Biomarcador
Entre otros logros, los investigadores han identificado un biomarcador-
es decir, una molécula que evidencia la existencia de un
estado patológico- que podría servir como alerta
temprana del estrés oxidativo provocado por los radicales
libres y, por tanto, del riesgo de desarrollar patologías
como hipertensión o fibrosis.
En concreto, científicos del Centro de Investigaciones
Biológicas del CSIC en Madrid han identificado una enzima
celular, la GAPDH (gliceraldehído 3-fosfato dehidrogenasa)
que, en condiciones normales, interacciona con ciertos elementos
estructurales del ARN mensajero, resultando en una baja producción
de endotelina-1, un péptido implicado en la regulación
del tono vascular y relacionado con enfermedades como la hipertensión
o la fibrosis. Sin embargo, en condiciones de estrés
oxidativo esa capacidad se altera y, por tanto, se produce un
incremento en la producción de endotelina-1, explican
Santiago Lamas y Fernando Rodríguez Pascual, responsables
de la investigación.
Enfermedades mitocondriales
Otros grupo de investigadores, en este caso de la Universidad
de Zaragoza, ha corregido el modelo de organización de
uno de los procesos fundamentales de las células, la cadena
de transporte electrónico mitocondrial (CTEM). Esto
permite entender mejor las enfermedades mitocondriales, un tipo
de enfermedades producidas por mutaciones en el ADN, raras, incurables
y para las que se carece de tratamiento, explica José
Antonio Enríquez, director del estudio.
El antiguo modelo, que databa de los años 70, establecía
que las más de 80 proteínas que se encuentran en
la mitocondria se asociaban en cinco grandes complejos ordenados
de forma independiente en la membrana interna de la mitocondria.
Sin embargo, el grupo ha demostrado que esta visión es
incompleta y que los compuestos se organizan de modo más
intrincado de lo que se creía y que incluso se pueden
asociar entre sí dependiendo de las necesidades de cada
célula, apostilla Enríquez.
Este hallazgo permite entender mejor tres aspectos cruciales de
la función de las células: cómo obtienen
la energía partir de los alimentos, cómo funcionan
sus rutas metabólicas esenciales y cómo se generan
las especies reactivas del oxígeno, como los radicales
libres, y qué efecto tienen sobre el ADN mitocondrial.
La CTEM tiene dos funciones diferenciadas. Por un lado funciona
como un cable químico que transmite electrones desde los
alimentos hasta el oxígeno, que luego se combina con hidrógeno
para formar agua. Esto permite el funcionamiento del mecanismo
de la célula para fabricar ADN o realizar la síntesis
de determinadas moléculas. Al mismo tiempo, el paso de
los electrones por este cable libera energía
que por un lado se disipa en forma de calor y por otro se acumula
como energía química en la molécula de ATP,
que posteriormente es usada por la célula en múltiples
procesos.
Usando células de ratón cultivadas en laboratorio
y de las que se había eliminado la CTEM, los investigadores
han conseguido además reemplazarla por un cable químico
mucho más simple, pero capaz igualmente de transmitir electrones
desde los alimentos hasta el oxígeno. Es decir, han conseguido
recuperar partes del metabolismo de la célula que estaban
dañadas al faltar la CTEM. Al mismo tiempo han podido observar
qué parte de los problemas mitocondriales se deben principalmente
a la falta de energía (es decir, al mal funcionamiento
del cable) y cuáles al fallo de otros procesos metabólicos,
lo que ha permitido conocer con mayor precisión los mecanismos
moleculares de las enfermedades mitocondriales.
Las enfermedades mitocondriales originan un mal funcionamiento
de los procesos que se desarrollan en las mitocondrias. Muchas
de ellas afectan al músculo esquelético y al sistema
nervioso central, pero pueden afectar a cualquier órgano
dando lugar a manifestaciones multisistémicas. De hecho,
las deficiencias mitocondriales pueden dar lugar a diabetes, enfermedades
neurodegenerativas y además se postula que participan en
el desarrollo del Parkinson y del Alzheimer, apostilla Enríquez.
Proyecto ROSAS
Las investigaciones se enmarcan en el llamado proyecto ROSAS (Reactive
Oxygen Species and Systems), una red de excelencia en la que participan
diez grupos de investigación de Madrid, Cataluña,
Valencia, Castilla León y Andalucía y financiada
por el programa Consolider Ingenio 2010 del Ministerio de Ciencia
e Innovación. Coordinada por Santiago Lamas, del CSIC,
ROSAS pretende ahondar en el conocimiento de los radicales
libres y el estrés oxidativo y, por extensión, en
el de las enfermedades relacionadas con ellos para establecer
mejores estrategias de diagnóstico y seguimiento,
explica el investigador. Se pueden describir más de trescientas
enfermedades en cuya génesis o desarrollo intervienen los
radicales libres de forma decisiva, como el Parkinson, el Alzheimer,
la arterosclerosis e incluso varios tipos de cáncer.
Los radicales libres son un tipo de especies reactivas del oxígeno,
moléculas muy pequeñas que se forman como subproducto
del metabolismo normal del oxígeno y que tienen un importante
papel en la señalización celular pero que, si se
acumulan demasiado, provocan estrés oxidativo y pueden
causar daños a las estructuras celulares, destruyendo y
modificando su información genética y facilitando
el camino para el envejecimiento celular y varias enfermedades.
La mayor parte de los radicales libres producidos por la célula
se generan por la CTEM, por lo que el estudio de la mitocondria
y sus procesos es fundamental para entender cómo funcionan
y las enfermedades que se derivan de ellos.
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