|
Mediante la utilización de la dermis
del paciente es posible rellenar arrugas, cicatrices o marcas
de acné. La aplicación de esta técnica evita
la posibilidad de rechazo o reacciones adversas.
En los últimos años se ha registrado un notable
incremento de métodos reparadores, muchos de los cuales
se valen de técnicas mínimamente invasivas, logrando
importantes resultados. La utilización del láser
y la aplicación de toxina botulínica son sólo
algunos de los ejemplos más representativos y modernos.
Sin embargo, hace algunos años y como consecuencia de
numerosas investigaciones dedicadas a encontrar la solución
para las cicatrices de quemaduras, el equipo de la Fundación
Benaim del Hospital Alemán, desarrolló una nueva
técnica denominada "Autofiller".
"La principal particularidad que tiene este sistema es la
posibilidad de extraer una porción de piel del paciente,
congelarla durante el tiempo deseado -20 ó 30 años-
y luego inyectarla donde sea necesario, convertida en gel. Mediante
este procedimiento es posible eliminar arrugas, corregir cicatrices,
aumentar el grosor de los labios o recuperar la piel dañada
por el acné, con la ventaja de evitar el riesgo de rechazo,
dado que se trata de tejido propio", explicó el Dr.
Alberto Bolgiani, creador de Autofiller, médico cirujano
y jefe de la Unidad de Quemados de la Fundación Benaim,
en el Hospital Alemán.
Con respecto al proceso de obtención de la piel, el especialista
indicó: "Realizando investigaciones en el marco de
la tecnología disponible, en el banco de piel advertimos
que la dermis desechada, tras el proceso de separación
de la dermis y la epidermis, podía servir para realizar
este tipo de intervenciones. El material que luego será
convertido en gel, se puede obtener de la piel desechada en cirugías
estéticas, de una cicatriz o bien de una cesárea.
Si la persona no necesita corregir nada en ese momento, la piel
se preserva y se utiliza más adelante".
Procesando la dermis de la piel, ésta se transforma en
una sustancia inyectable, sin perder sus elementos estructurales,
pero eliminando las células que tienen elementos no deseados
para ser utilizados como relleno, por ejemplo folículos
pilosos, glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas.
De esta forma, se previene la formación de inclusiones
epidérmicas, procesos inflamatorios y supuraciones.
Otra de las ventajas de este sistema natural que no contiene
conservantes, medicaciones u otras substancias químicas,
radica en su duración, porque, a diferencia de los rellenos
realizados con grasa, el efecto de Autofiller dura dos años
y la necesidad de una nueva aplicación depende del proceso
de envejecimiento de cada persona.
"Autofiller está indicado también para hombres
y mujeres que se hayan hecho rellenos y que hayan sufrido algún
tipo de reacción. Asimismo, en el Hospital de Clínicas
se está realizando un importante estudio a fin de determinar
las variantes de uso para la corrección de cicatrices o
marcas de acné", detalló el Dr. Bolgiani.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Sociedad Americana
de Cirugía Plástica y Estética (ASDS), en
el año 2005, las cirugías dermatológicas
alcanzaron los 4.9 millones en Estados Unidos, con un incremento
del 58 por ciento con relación a 2001. Por su parte, la
cantidad de adeptos al sistema dermofiller creció un 112
por ciento, y la edad promedio de pacientes es de 51 años.
|