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FACUA ha denunciado a un entramado internacional
dedicado a la venta ilegal de fármacos seudoadelgazantes
que incluyen hormonas peligrosas en su composición, los
cuales llevan años anunciándose en la prensa española
disfrazados de métodos naturales para perder gran cantidad
de kilos de forma rápida y sin dietas.
Unos veinte productos milagro publicitados desde comienzos
de esta década por más de una docena de empresas
pertenecen en realidad a una sola trama, que entre otros utiliza
el nombre de Auramail para sus ventas en España.
Actualmente son cuatro los productos que comercializa en España,
Tropexlight, Detoxykall, Cinialb y el más reciente, Keikoslim.
Análisis realizados por FACUA sobre los dos primeros han
puesto de manifiesto que contienen altas concentraciones de hasta
cinco tipos de hormonas tiroideas y sexuales: tryodotironina (T3)
libre, tiroxina (T4) libre, testosterona, progesterona y beta-estradiol.
FACUA ha denunciado el caso ante la Guardia Civil y ha trasladado
un informe sobre las irregularidades a la subsecretaria de Sanidad
y Consumo y presidenta de la Agencia Española de Medicamentos
y Productos Sanitarios (Aemps), Consuelo Sánchez Naranjo.
La asociación lleva desde 2006 colaborando con el Grupo
de Medio Ambiente y Consumo de la UCO en una investigación
sobre el fraude de los productos milagro.
Los análisis realizados por FACUA propiciaron hace unos
meses el desmantelamiento de uno de los principales negocios que
operaban en España, Nutra Life, en la denominada Operación
Toscana, que se saldó con cuatro imputados por presuntos
delitos contra la salud pública. Las denuncias presentadas
por FACUA a la Guardia Civil contra Nutra Life y Auramail están
en manos del Juzgado de Instrucción número 1 de
Badajoz.
Publicidad engañosa
La captación de clientes se realiza fundamentalmente a
través de diarios y revistas de tirada nacional en anuncios
que ocupan desde una hasta tres páginas completas, invitando
a abandonar las dietas y los consejos médicos y mostrando
montajes fotográficos de mujeres que supuestamente habían
adelgazado con los productos. Entre sus reclamos, frases como
"en sólo 6 semanas adelgacé 19 kilos, aunque
seguía comiendo todo lo que me apetecía", "para
perder hasta 1,4 kilos al día", "después
nunca más volverá a engordar" o "perdí
tantos kilos, que mi marido llegó a decirme: para, ya es
suficiente".
FACUA critica que las administraciones de Salud y Consumo de
los gobiernos central y autonómico ni siquiera suelen garantizar
la retirada de los anuncios de productos milagro de los medios
de comunicación, los cuales tampoco son sancionados por
insertarlos. Además, las escasas multas que se aplican
llegan meses o años después de las denuncias y son
tan ridículas que ni siquiera preocupan a las empresas,
que como mucho cambian sus nombres o los de los productos.
FACUA espera que ahora que ha demostrado que tras muchos de estos
productos milagro se esconden peligrosos medicamentos clandestinos,
el Ministerio de Sanidad y Consumo y las comunidades autónomas
conviertan de una vez el asunto en un tema prioritario en materia
de salud pública.
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