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Gracias a los continuos avances de
la Medicina Cosmética y Estética, a específicos
estudios de la anatomía y la musculatura facial, y al desarrollo
de nuevas técnicas de aplicación, hemos sustituido
el efecto paralizante de la toxina botulínica (TB) por
un efecto de relajación muscular controlada que, al tiempo
que atenúa las arrugas de expresión, permite dar
armonía, relax y viveza al rostro sin que pierda ni un
ápice de su expresión afirma el Presidente
de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética
(SEMCC), el Dr. J. Víctor García. Hoy debe
resultarnos muy complicado reconocer a las personas que realizan
este tratamiento, subraya.
Los refinamientos en la aplicación de la TB, respetando
dosis unitarias y totales, hoy perfectamente definidas y, eligiendo
puntos de infiltración que el criterio y la experiencia
han ido consolidando, pueden frenar la progresión de las
arrugas inducidas por la mímica facial, en un sola sesión
y sin producir las expresiones, quizás artificiales, que
se producían hace unos años.
Los pacientes que solicitan este tratamiento comprueban
sus efectos de forma inmediata y refieren un alto grado de satisfacción.
Cada vez van espaciando más sus sesiones puesto que se
produce, de forma inconsciente, una reeducación de la musculatura
facial, que descarga el gesto en algunas zonas. El elevado peso
molecular de las nuevas presentaciones y, por ende, su reducida
capacidad de difusión permiten una total precisión
en su manejo. Actuamos sin dañar, aportando armonía:
relajación dónde se precise y firmeza donde convenga,
explica el Dr. García.
El planteamiento de la SEMCC es que desde la parcela de la Medicina
Cosmética y Estética se logre cambiar la percepción
social de la TB como un simple agente paralizante
de la musculatura facial. Porque los pacientes no quieren un rostro
inexpresivo, sino frescura y naturalidad. Son y somos conscientes
de que todas las arrugas no deben o no pueden ser eliminadas sin
asumir riesgos innecesarios; muchas de ellas tienen la virtud
de recordarnos momentos de alegría en nuestras vidas, sin
eliminar ni un ápice la dignidad de nuestro rostro,
dice el Dr. García.
Además, como señalaron muchos expertos nacionales
e internacionales en el transcurso de las últimas Jornadas
Mediterráneas de Confrontaciones Terapéuticas en
Medicina y Cirugía Cosmética impulsadas por la SEMCC,
este fármaco aporta efectos complementarios, que no deben
ser menospreciados, en la piel de las zonas tratadas: hidratación,
regulación del sudor y de la secreción sebácea,
etc.
Éxito de demanda
Después de 5 años, sigue siendo el tratamiento antiarrugas
que más requieren los españoles con un total de
más de 260.000 terapias acreditadas, tanto en hombres como
en mujeres. Su éxito radica en la simplicidad de su realización
por un médico capacitado, en resultar prácticamente
indoloro y permitir la reincorporación inmediata a la vida
social y laboral, y en la rápida consecución de
los objetivos definidos al producir sus efectos visibles en 2
ó 3 días.
Según el Dr. García, entre los pacientes que
acuden a las consultas de Medicina Cosmética, un 10-15%
son hombres y, de ellos, un 60% solicita un tratamiento para atenuar
las arrugas del rostro. En la mayoría de los casos, tratándose
de arrugas de expresión, el médico aconseja la aplicación
de TB por su efectividad y escasos efectos secundarios, estableciendo
la indicación adecuada.
Llega la competencia
Conviene recordar que la TB es un medicamento, y que como tal
la Agencia Española del Medicamento lo ha autorizado por
cumplir con unos rigurosos requisitos de calidad, por ser seguro
y eficaz, por estar perfectamente identificado, y por facilitar
a los profesionales y pacientes toda la información exigible
y comprensible.
Hasta la fecha, solamente los Laboratorios Allergan comercializan
una TB tipo A con indicaciones cosméticas; aunque se la
conoce genéricamente como bótox, se trata de Vistabel®.
La inminente autorización de Azzalure® por parte de
la Agencia Española del Medicamento permitirá que
Laboratorios Galderma también pueda comercializar otra
TB tipo A para idénticas indicaciones.
España se unirá así a la iniciativa de otros
países de la Unión Europea que, desde el pasado
mes de febrero, están dando su visto bueno basándose
en el estudio detallado de los ensayos clínicos realizados
en más de 2.600 pacientes que avalan la eficacia y seguridad
del nuevo producto que ya se distribuye en Estados Unidos bajo
la marca Dysport®.
Y la competencia podría ampliarse todavía más
con Xeomín® de los laboratorios alemanes Merz, y con
Puretox® de la compañia americana Mentor.
Para la SEMCC, esta diversidad debe servir para que maduren tanto
el producto como el mercado. La comercialización
de nuevas marcas puede y debe inducir significativos avances en
algunas características del producto que son variables:
su presentación y conservación, la velocidad de
acción, la duración de los efectos, la ampliación
de las indicaciones clínicas, entre otras. Lo menos importante,
aunque deba valorarse, es que la competencia pueda suponer además
el abaratamiento de precios, y eso lo agradece tanto el médico
como el paciente, matiza el Dr. García.
Aplicaciones recientes, algunas en fase
de evaluación clínica
Resulta muy conocido el efecto lifting, con una mirada
despejada y fresca, inducido por una adecuada infiltración
de TB en diversos puntos del tercio superior de la cara.
En los tercios inferiores, en el cuello y en el escote también
se describe su utilización para tratar, por ejemplo, el
descenso o caída de la punta de la nariz, las arruguitas
verticales de los labios (el famoso código de barras),
la sonrisa gingival, las llamadas arrugas de marioneta,
las bandas platismales o cuerdas verticales del cuello, etc.
Ya no se cuestiona el eficaz tratamiento que supone de la hiperhidrosis
(sudoración excesiva) de axilas, manos y pies.
Seguramente en los próximos meses (o años) se conocerán
los primeros resultados en nuevas indicaciones muy interesantes:
acné, rinitis alérgica o vasomotora, envejecimiento
cutáneo, etc.
Al tiempo, se deberá insistir en las limitaciones del producto,
sus contraindicaciones y sus riesgos, pocos y poco duraderos,
pero desagradables: rostros artificiales, asimetrías, descenso
de las cejas, caída de los párpados, alteraciones
funcionales, etc., riesgos que resultan absolutamente minimizados
estando el empleo de la TB en manos expertas. A este respecto,
la legislación es clara: esta especialidad farmacéutica
será administrada exclusivamente por un licenciado en Medicina
y Cirugía, en establecimientos ó centros sanitarios
autorizados por las Comunidades Autónomas.
Conviene no olvidar que, en muchas ocasiones, el paciente también
tiene una parte de la responsabilidad en la aparición de
estos efectos indeseados, al incumplir las indicaciones que, en
todos los casos, se le dan: compresión precoz de la zona
tratada (cascos, gorros, cojines), exposición al sol o
al calor, etc.
Necesidad de formación
En consonancia con lo anteriormente indicado, desde que la TB
recibió la autorización para su puesta en el mercado
español con indicaciones estéticas, la SEMCC ha
promovido un centenar de actividades científicas, acreditadas
oficialmente como Formación Médica Continuada, para
la adquisición de los conocimientos para el empleo de este
fármaco; más de 1.000 médicos españoles
han realizado estos cursos impartidos por los más prestigiosos
y reconocidos especialistas a nivel mundial.
Durante los años en que este producto lleva utilizándose
en España, ninguno de los cerca de 600 miembros de la Sociedad
Española de Medicina y Cirugía Cosmética
ha detectado problemas ni efectos secundarios en sus pacientes
que no fueran de carácter leve, como la aparición
de algún pequeño hematoma, que suele desaparecer
pasados los primeros días, o posibles cefaleas en las 24-48
horas siguientes al tratamiento.
En la aparición y desarrollo de las arrugas siempre
existen diversos componentes implicados; así que, en todos
los casos, corresponderá realizar diversos tratamientos
asociados, concluye el Dr. García. Ningún tratamiento
corrige simultáneamente todos los aspectos afectados; y,
por supuesto, la sobrecorrección de un aspecto no puede
corregir los demás. Así que la TB tiene un destacado
papel en el arsenal terapéutico, pero, tras el imprescindible
diagnóstico que sólo un médico capacitado
puede realizar, probablemente deberá proponerse en asociación
con otros procedimientos. Nuestro mejor consejo debe ser no tener
prisa, porque siempre es preferible la opción de más
que la necesidad de menos.
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