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Una proporción pequeña, aunque
significativa, de personas obesas carece de una sección
de su ADN. Se trata de una rara supresión genética
que podría provocar una forma de obesidad aguda. Así
lo indica una investigación, publicada en Nature, que muestra
cómo ese ADN ausente puede ejercer un efecto espectacular
sobre el peso de algunas personas.
Alrededor de siete de cada 1.000
personas con obesidad mórbida carecen de una sección
de su ADN que contiene aproximadamente 30 genes. Los investigadores
del Imperial College de Londres (Reino Unido) y otros diez centros
europeos no encontraron este tipo de variación genética
en ninguna persona de peso normal.
Los problemas de peso de una de cada 20 personas
con obesidad mórbida se deben a variaciones genéticas
conocidas, incluidas mutaciones y ADN ausente, afirman los
autores de este estudio, publicado en la edición on line
de la revista Nature.
Según el equipo, quedan por descubrir muchas mutaciones
similares que provocan obesidad. La supresión de 593 kilobases
en el cromosoma 16 se observó inicialmente en un pequeño
grupo de personas obesas, pero un estudio de asociación
genómica de seguimiento (GWAS, por sus siglas en inglés)
de más de 16.000 individuos sugiere que la mutación
puede estar detrás del 0,7% de los casos de obesidad mórbida.
Anteriores investigaciones habían identificado diversas
variaciones genéticas que contribuyen a la obesidad, la
mayoría de las cuales son mutaciones sencillas en el ADN
de una persona que cambian la función de un gen. Este trabajo
es el primero que demuestra que la obesidad en personas por lo
demás físicamente sanas puede deberse a una rara
variación genética que elimina una sección
del ADN.
Los científicos consideran que podría haber otras
supresiones genéticas, junto a las identificadas, que aumentan
el riesgo que tienen las personas de ser obesas. Esperan que,
al identificar variaciones genéticas que hacen que las
personas sean extremadamente obesas, puedan desarrollar pruebas
genéticas que determinen el tratamiento óptimo para
ellas.
Cada vez está más claro que en algunas personas
con obesidad mórbida su aumento de peso se debe a una causa
genética subyacente. Si pudiéramos identificar a
estas personas a través de una prueba genética,
podríamos ofrecerles la atención y los tratamientos
médicos adecuados, con el fin de mejorar su salud a largo
plazo, explica Philippe Froguel, autor principal del estudio.
El eslabón entre el "ADN
perdido" y la obesidad
El equipo del Imperial College identificó primero los genes
ausentes en adolescentes y adultos con dificultades de aprendizaje
o retraso en el desarrollo. Encontraron a 31 personas que tenían
"ausencias" prácticamente idénticas en
una copia de su ADN. Todos los adultos con esta modificación
genética mostraban un IMC superior a 30, es decir, padecían
obesidad.
A continuación, los investigadores analizaron los genomas
de 16.053 personas que eran obesas o de peso normal (con IMC entre
18,5 y 25), de ocho muestras europeas. Identificaron a 19 personas
más con la misma supresión genética, todos
los cuales eran gravemente obesos, pero no encontraron la supresión
en ninguna persona sana de peso normal.
Según los autores, esto significa que la supresión
genética se encontró en siete de cada 1.000 personas
con obesidad mórbida, lo que lo convierte en la segunda
causa genética de obesidad conocida más frecuente.
En general, las personas con la supresión habían
sido bebés de peso normal, que adquirían sobrepeso
en la infancia y se convertían en adultos obesos. Los científicos
estudiaron también los genomas de sus padres y observaron
que 11 personas heredaron la supresión de sus madres y
cuatro de sus padres, mientras que 10 de las supresiones tuvieron
lugar por casualidad. Todos los padres con la supresión
eran obesos.
El siguiente paso será determinar la función de
los genes ausentes. Publicaciones anteriores sugieren que algunos
de los genes podrían estar asociados con retraso en el
desarrollo, autismo y esquizofrenia. Por ello, los investigadores
pretenden investigar los posibles vínculos entre estos
trastornos y la obesidad.
Referencia bibliográfica:
Philippe Froguel et al.: A novel highly-penetrant form of
obesity due to deletions on chromosome 16p11.2. Nature,
3 de febrero de 2010.
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