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Nuevos estudios de investigación
presentados en el Congreso Internacional sobre Obesidad (Estocolmo),
que evaluaban la eficacia de una amplia selección de complementos
adelgazantes vendidos en farmacias y establecimientos de comida
sana, no han encontrado evidencias de que ninguno de ellos facilite
la pérdida de peso, más allá de la provocada
por el efecto placebo, y han mostrado que dichos complementos
no son más eficaces que aquellos productos falsos con que
eran comparados.
Datos del Primer Estudio
Existen varios tipos de complementos que ofrecen efectos
adelgazantes a través de diferentes mecanismos de acción,
como imanes de grasa, movilizadores y disolventes, reguladores
del apetito y el metabolismo, obstructores, y otros.
El mercado de estos productos es enorme pero, a diferencia de
los medicamentos regulados, no han tenido que demostrar su eficacia
para estar a la venta, dice el Dr. Thomas Ellrott, director
del Instituto para la Nutrición y Psicología de
la Universidad de Göttingen, Alemania, y director de uno
de estos estudios. Pocos de estos complementos han sido
sometidos a ensayos clínicos y el panorama de productos
ofertados se encuentra en constante cambio, por lo que es necesario
someterlos a una rigurosa evaluación clínica para
determinar si proporcionan algún beneficio al usuario.
El equipo de investigación del Dr. Ellrott examinó
nueve complementos(1), frente a placebo, en un ensayo controlado
aleatorio. Entre los complementos evaluados se encuentra LCarnitina,
poliglusosamina, polvo de repollo, polvo de semilla de guarana,
extracto de haba, extracto Konjac, pastillas de fibra, formulaciones
de alginato sodio y extractos de plantas seleccionadas.
Los investigadores adquirieron los productos en farmacias alemanas,
modificaron el envase y el nombre de los productos para darles
una apariencia neutra y reescribieron los prospectos informativos,
eliminando el nombre de los productos de dichos prospectos. Posteriormente,
entregaron a 189 personas de mediana edad con sobrepeso u obesidad
paquetes de píldoras con uno de los nueve complementos
o falsos productos, una vez a la semana durante ocho semanas,
en las dosis recomendadas por los fabricantes. Alguno de los productos
estaban acompañados por un asesoramiento dietético,
mientras otros no lo estaban, por lo que los investigadores los
entregaron exactamente con las mismas indicaciones que aparecían
en los prospectos del producto.
La pérdida media de peso fue de entre 1 Kg. y 2 Kg. en
las personas que utilizaron siete de los productos estudiados,
dependiendo del complemento, y de 1.2 Kg. en el grupo que consumió
placebos. No se encontró ninguna diferencia estadística
significativa en la pérdida de peso derivada del consumo
de ninguno de esos productos en comparación con el placebo.
La mayor parte de los estudios anteriores analizaban tan
solo un producto; éste es el primero que incluye nueve
complementos con diversos mecanismos de acción propuestos,
y hemos descubierto que ninguno de ellos es más eficaz
que los placebos en lo referente a la pérdida de peso en
los dos meses de duración del estudio, independientemente
del mecanismo de actuación indicado, afirma Ellrott,
que agrega que los consumidores deben optar por medicamentos regulados
con efectos demostrados (de prescripción o sin receta).
Revisión de los ensayos clínicos
de complementos para la pérdida de peso
En un segundo estudio presentado en el congreso, el Dr. Igho Onakpoya,
miembro de la Facultad de Medicina en las Universidades de Exeter
y Plymouth, de Reino Unido, ha dirigido la primera revisión
sistemática de todas las investigaciones existentes de
ensayos clínicos de complementos para la pérdida
de peso. El análisis resume los estudios que han investigado
nueve complementos para el adelgazamiento, incluyendo picolinate
de cromo, Ephedra, naranja amarga, ácido linoleico conjugado
(CLA), calcio, goma de guar, glucomannan, chitosán y té
verde.
No hemos encontrado ninguna evidencia de que ninguno de
estos complementos alimenticios sea un tratamiento adecuado para
reducir el peso corporal, señala el Dr. Onakpoya.
Las ventas globales anuales de complementos dietéticos
rondan los 13 billones de dólares. En Europa occidental,
las ventas de productos adelgazantes, excluyendo los medicamentos
prescritos, alcanzó los 1.4 billones de dólares
en 2009. La industria de la pérdida de peso en Norteamérica
supone 50 billones de dólares y los americanos gastan cerca
de 1.6 billones de dólares al año en complementos
de este tipo. La gente piensa que estos complementos son, a corto
plazo, una buena manera de perder peso, y pueden gastar grandes
sumas de dinero en ellos, pero pueden terminar decepcionados,
frustrados y deprimidos si sus expectativas de pérdida
de peso no se resuelven a largo plazo.
Onakpoya añade que algunos de los complementos incluidos
en el estudio causaron algunos efectos adversos en las personas
expuestas a ellos. No obstante, es necesaria una investigación
más rigurosa, señaló el doctor, ya que el
escaso número de ensayos llevados a cabo hasta el momento
con una larga duración y el bajo número de pacientes
participantes en la mayor parte de los mismos son factores que
limitan las conclusiones que se pueden extraer sobre la eficacia
y la seguridad de los complementos.
El estudio de Ellrott fue financiado por una revista alemana de
consumidores, mientras que el estudio de Onakpoya y sus colaboradores
no tenía ninguna financiación particular, pero su
investigación es financiada por una subvención sin
restricción de GlaxoSmithkline (GSK), fabricante del medicamento
contra la obesidad "orlistat".
(1). En Alemania, algunos de los productos analizados se
clasifican como productos sanitarios en lugar de hacerlo como
complementos.
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