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Especialistas del Instituto Hispalense
de Pediatría ofrecen algunas recomendaciones para evitar
el sobrepeso durante el periodo estival.
Con la llegada del verano muchas
familias cambian los hábitos alimentarios, por lo que el
descuido de la alimentación es un denominador común
en esta época del año, explican Cinta Vázquez
y Regina Martín, psicóloga y nutricionista del Instituto
Hispalense de Pediatría (IHP) y miembros del programa Niños
en Movimiento.
Se suelen saltar el desayuno o alguna comida, se picotea
entre horas alimentos de elevado valor calórico y sin valor
nutritivo, continúan. Por ello las especialistas
recomiendan aumentar el tiempo dedicado a la actividad física.
Las alteraciones de los hábitos de vida en vacaciones
contribuyen al aumento de peso debido a que los niños son
más activos en el periodo escolar. Los padres deben limitar
el tiempo de pantalla (televisión, videojuegos,
ordenadores) a menos de dos horas diarias y sustituir las actividades
sedentarias por otras que requieran más movimiento.
La actividad física es necesaria para incrementar
el gasto energético, disminuye el apetito, afecta positivamente
en la conducta alimentaria, mejora las funciones cardiovasculares
y también las psicológicas.
Recomendaciones:
- La importancia de no saltarse ninguna
comida. Es necesario realizar cinco tiempos de comida
(desayuno, media mañana, comida, merienda y cena). Esto
evitará atracones o sobreingesta de alimentos.
- Hacer un desayuno completo, lo
que conlleva un efecto positivo para mantener el Índice
de Masa Corporal dentro de la normalidad. El 40% de los niños
con sobrepeso no desayunan. Un desayuno completo se compone
de un lácteo (en caso de sobrepeso debe ser desnatado),
fruta fresca o zumo de frutas natural y farináceos (4
galletas María, un trocito de pan y ¾ de taza
de cereales).
- Evitar consumo de alimentos entre comidas.
- Limitar el acceso a los alimentos peligrosos.
Intentar no comprar aquellos alimentos que hacen perder
el control tales como: chuches, snacks, refrescos
- Saber que un zumo comercial, no sustituye
a una fruta.
- Intentar comer de una forma variada.
Piensen que cuánto más colores, más
completa será su alimentación.
- Tener especial cuidado con las grasas.
- Respetar el ciclo de hambre-saciedad
que tiene el niño.
- Aumentar las actividades en familia,
tanto al aire libre como en casa.
- No convertir la comida en premio o castigo
por algún comportamiento.
- No hay alimentos prohibidos pero si
restringidos para ocasiones muy especiales.
- En cuanto a las comidas fuera de casa,
las especialistas del IHP destacan la necesidad de huir
de los menús infantiles, así como de pedir raciones
pequeñas para los niños, tomar fruta como postre
o beber agua.
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