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Labios turgentes, bien perfilados y de
aspecto carnoso. Este es uno de los paradigmas de belleza que
actualmente persiguen tanto hombres como mujeres y que constituye
un auténtico símbolo de juventud y sensualidad.
La propia genética o el efecto del
paso de los años sobre los tejidos corporales, son algunos
de los factores que pueden procurar a los labios un aspecto no
deseado. Entre los principales inestetismos labiales se encuentra
la indefinición del contorno, la disminución del
volumen o la aparición de arrugas verticales, problemas
que pueden llegar a afear, e incluso envejecer, el aspecto general
del rostro. Se trata de auténticas patologías estéticas,
hoy bien conocidas y catalogadas, que, gracias a los avances en
Medicina Cosmética, hoy pueden tener solución.
Según una encuesta promovida por Allergan, el fabricante
del implante Juvederm Ultra Smile, el 13% de los encuestados había
recurrido al uso de cosméticos de uso tópico para
conseguir un efecto voluminizador en sus labios, mientras un 3%
había optado por los tratamientos con implantes de relleno
reabsorbibles para aumentar o remodelar sus labios. Además,
la encuesta revela que entre las principales razones para realizar
ese tratamiento se encuentran, en primer lugar, aumentar la definición
de los labios (25%), hacerlos más apetecibles
o sensuales (21%) y aumentar la autoestima o la confianza (19%).
Por contra, los tres motivos más comunes para no realizar
ese tratamiento fueron: evitar un aspecto no natural (50%), preocupación
por el desarrollo del propio tratamiento (dolor, molestias, hinchazón,
etc.) (19%) y el coste del tratamiento (5%).
El Dr. J. Víctor García Giménez, presidente
de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética
afirma que en muchos casos, la remodelación
labial se presenta como una solución efectiva
que mejora el aspecto de los labios sin alterar su expresividad
natural, confiriendo belleza y juventud duradera al conjunto del
rostro, resultando un elemento fundamental a la hora de configurar
una sonrisa atractiva. Este procedimiento, basado en la
implantación de un material biocompatible en ciertos puntos
y trayectos perfectamente definidos de la región labial
(labio superior, labio inferior o ambos), permite conseguir diversos
efectos en función de la zona en la que se inyecte el implante.
Si se realiza en la zona retrolabial, se conseguirá el
efecto, no por puro relleno, sino por apoyo en la arcada dentaria;
produciendo, sobre todo, proyección anterior y eversión/rotación
(más zona mucosa expuesta). También puede realizarse
en la zona más carnosa de los labios, para producir aumento
global de su volumen; o en su borde estricto, para producir definición
o perfilación. En ocasiones, se rellenan también
las comisuras (cantos externos) y/o los filtros, que son esos
dos pequeños relieves que existen en el labio superior
y se dirigen verticalmente hasta la nariz; ello rejuvenece y sensualiza
mucho la región de la boca.
Un tratamiento simple, a la par que excelente, que proporciona
una satisfacción justificada en la mayoría de los
casos. Puede modularse y adaptarse perfectamente a todos los pacientes
y situaciones, porque permite agrandar y/o adelantar y/o perfilar
y/o evertir; uno, otro, ambos labios o toda la región labial.
Asimismo la remodelación labial permite complementar la
actuación y eficacia de otros procedimientos en el caso
de las tan frecuentes arrugas en los labios (envejecimiento o
expresión).
El Dr. García Giménez, señala que hoy
en día, los médicos cosméticos debidamente
capacitados, disponen de técnicas y materiales, algunos
naturales como la grasa propia, que permiten realizar este tipo
de tratamientos con eficacia, seguridad, de forma prácticamente
indolora y con nulas o mínimas repercusiones sociales o
laborales. Un dato importante, ya que tal como muestra la
encuesta realizada por Allergan, un 30% de los encuestados no
se lo dirían a su pareja en caso de realizarse el tratamiento,
y entre ellos se encuentra un porcentaje mayor de hombres (35%)
que de mujeres (25%).
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