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El uso rutinario de análisis genéticos será la base de la medicina del futuro: permitirán un conocimiento de la individualidad de cada persona para definir pautas personalizas de actuación.
Los tratamientos antienvejecimiento consiguen bajar en ocho años la edad biológica de los pacientes que apuestan por esta medicina, ha asegurado el presidente de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL), el Dr. José Serres, en el X Congreso que celebra la organización.
En este foro, expertos como José Ignacio Lao, director médico de la Unidad de Medicina Genómica del Instituto de Benito en USP-Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, han adelantado que la genética está revolucionando los pilares de la salud -la alimentación, el deporte y los tratamientos farmacológicos-, por lo que pronto se podrá vivir más tiempo y mucho más sanos.
El uso rutinario de análisis genéticos será la base de la medicina del futuro, ha relatado el doctor, porque permitirán un conocimiento de la individualidad de cada persona para definir pautas personalizas de actuación que permitan prevenir y tratar enfermedades de una manera precoz, objetiva y personalizada.
Se trata de "anticiparnos a la enfermedad", ha dicho Lao, quien ha hablado de un "cambio radical" en la práctica médica porque se podrán predecir, incluso prenatalmente, las patologías a las que se esté predispuesto.
Esto ayudará a tomar las medidas preventivas necesarias para evitarlas sin dejar tiempo a que actúen los factores no genéticos -hábitos y estilos de vida o de exposición ambiental- que al final serían los determinantes de que aparecieran las complicaciones.
Esta nueva práctica permitirá identificar a individuos cuyas particularidades genómicas los ubiquen en un riesgo alto para padecer patologías comunes como la hipertensión arterial, el infarto agudo de miocardio, la diabetes, el cáncer o la obesidad, entre otras, garantizando mediante un diagnóstico predictivo tan precoz como sea posible una disminución del impacto de las mismas.
El experto ha esgrimido que la genética ha demostrado que "no hay enfermedades, sino enfermos" y que lo que es bueno para unos no lo es para otros.
Por ejemplo, ha explicado, los ácidos omega 3 son favorables para la salud y está demostrado que las tasas de mortalidad en Japón por enfermedad cardiovascular son muy inferiores a los de la sociedad occidental porque toman un aporte mayor en su alimentación.
Sin embargo, "la ciencia nos dice que hay un tipo de poliformismo genético específico de determinados individuos que hace que no respondan al aporte de ácidos básicos esenciales" y, por lo tanto, para ellos hay que buscar otras alternativas terapéuticas.
Lao ha apuntado que igual pasa con el ejercicio, una de las pautas más recomendadas en la medicina antienvejecimiento, pero se ha comprobado que no todos responden igual a determinadas actividades físicas. Así, algunos ejercicios pueden ser incluso peligrosos para alguien que tiene un riesgo cardiovascular.
No obstante, el presidente de la SEMAL ha declarado que aunque no se sabe cómo alargar la vida sí se conoce cómo no acortarla: dejando de fumar, con una alimentación sana y haciendo deporte.
Julián Bayón, director de la unidad de Medicina Anti-Aging Clínica Planas (Barcelona), ha comentado que esta medicina empieza "con el embarazo de nuestra madre, que debe llevar una vida sana" y continua después en la infancia y a lo largo de la vida.
Pese a esto, ha confesado que la década de los 40 a los 50 es en la que se encuentran la mayoría de los españoles que deciden cambiar su tipo de vida y apostar por un tratamiento antienvejecimiento. |