La
belleza del cuerpo y estar en forma son parámetros que
marcan a la sociedad actual. No comer es una manera grave
de querer evitar un exceso de peso que puede ocasionar
distintos trastornos para la salud. Además, representa
un esfuerzo excesivo que se hace siempre con la ilusión
puesta en conseguir una mejor figura. Frecuentemente nos
encontramos con personas que, pese a pasar hambre, no
consiguen los resultados deseados al no resolver las causas
que crean esa obesidad, o que sufren de irritabilidad,
cansancio o propensión a enfermedades cuya causa puede
ser la debilidad o un nivel bajo de defensas.
Una ayuda que permite perder peso con un menor esfuerzo
es la ingestión de fibras, bien sean solubles (como los
mucílagos contenidos en las algas, el glucomanano, etc.)
o insolubles (como la carboximetilcelulosa). Si bien esta
ayuda facilita el tránsito intestinal y produce una sensación
de saciedad, son precisos otros elementos que activen
la metabolización de los glúcidos a fin de que los resultados
sean más positivos.