La
celulitis es una patología crónica genéticamente ligada
al sexo femenino. En su formación intervienen múltiples
factores responsables: Genéticos, Endocrinos, Enzimáticos,
Psicosomáticos, Tóxicos y fundamentalmente vasculares.
No podemos entender la patología celulítica sin que exista
un mal funcionamiento microcirculatorio, que condiciona
un edema importante alrededor de las células grasas dificultando
su normal funcionamiento. Éstas, al no poder excretar
sus sustancias tóxicas se hipertrofian llegando a romperse,
vertiendo en el líquido intersticial gran cantidad de
toxinas. El edema reacciona formando gran cantidad de
redes de fibrina que engloban las células formando micronódulos
que al organizarse crean nódulos más importantes que llegan
a traccionar de la piel, produciendo lo que normalmente
denominamos "piel de naranja", típica de esta enfermedad.
Evidentemente, debemos actuar sobre todos los factores
responsables: Edema, Microcirculación, Tóxicos retenidos
y Fibrosis, si queremos dar una solución correcta y completa
a esta patología.
No podemos olvidar que el fenómeno celulítico siempre
es la expresión de un mal funcionamiento circulatorio,
que aunque en principio se manifieste únicamente como
un inestetismo, puede ser el preámbulo de problemas circulatorios
funcionales más importantes con posterioridad.