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Aumenta la demanda
de terapias antienvejecimiento
Fuente: El Periodico de Catalunya
[22 de noviembre de 2004]
Más de 5.000 españoles iniciaron en el 2003 un tratamiento
para aprender a mantenerse jóvenes
Vivir el máximo de años posible y
conservar un aspecto atractivo, nada envejecido, se ha convertido
en una de las ofertas médicas con más demanda, y también
una de las más caras. Más de 5.000 españoles
de 35 a 70 años, con predominio masculino, iniciaron un tratamiento
antienvejecimiento el año pasado en alguno de los 50 centros
privados que los ofrecen. La especialidad se nutre de todos los
factores que promueven la salud, desde la dieta hasta la actitud
que induce bienestar, y los ofrece en las dosis que cada cliente
necesita.
La medicina antienvejecimiento, rama que nació
en EEUU en los años 80, se apoya en una exhaustiva obtención
de información sobre el estado fisiológico y mental
del cliente, a la que siguen todas las pautas que deberá
corregir, reorientar o incorporar para que su biología no
cumpla más años de los inevitables.
Nutrición -el tipo de dieta define el 75%
de los factores que mantienen joven-, control del estrés,
administración de vitaminas, hormonas y oligoelementos, ejercicio
físico y retoques estéticos son sus campos de actuación.
A ellos se suman ahora los últimos hallazgos genéticos,
que describen al cliente su predisposición cromosómica
a sufrir obesidad, infartos o determinadas enfermedades que tal
vez no aparecerán si se evitan sus factores de riesgo. "La
investigación antienvejecimiento es tan infinita como el
origen de la vida", dicen sus seguidores.
Comer mucho menos
"Más que años, se persigue garantizar buena salud
y bienestar, ya que eso conduce a la longevidad -afirma el cardiólogo
Xavier Güell, del Instituto Antiedad de Benito, en el Centro
Médico Teknon-. Lo único que se ha demostrado que
de verdad alarga la vida es comer mucho menos de lo que marca el
apetito".
"Una restricción dietética muy
intensa, de hasta el 30% de lo habitual, puede multiplicar los años
de vida que te quedan", coincide Josep Maria Serra Renom, cirujano
plástico del Hospital Clínic e introductor del concepto
de antienvejecimiento en España. Para compensar lo que se
deja de comer, aconsejan las vitaminas y oligoelementos que favorecen
la respiración celular, reducen su consumo de oxígeno
y reducen la liberación de tóxicos en la sangre.
Sus clientes, con poder adquisitivo elevado, son
personas, en principio, sanas. El tratamiento -un diseño
de las pautas dietéticas a seguir, más las pruebas
diagnósticas previas, el trazado del ejercicio físico
que conviene a su metabolismo celular y las vitaminas-, tiene un
coste medio de 5.000 euros (830.000 pesetas). El control semestral
serán 1.000 euros más (166.000 pesetas).
"Atendemos a tres tipos de clientes: el que
sólo quiere consejos nutricionales y físicos para
no envejecer; el que ya se cuida y estudia todo lo que alude a la
salud pero quiere saber más, y la persona que no tolera en
absoluto los síntomas de la vejez y pide desesperadamente
no hacerse mayor", describe Güell. Este último,
dice, es el menos gratificante.
"El terror a hacerse viejo es un factor de
angustia que, por sí solo, ya dispara las sustancias tóxicas
del oxígeno que bombardean las células y atacan al
sistema inmunológico", añade Serra Renom.
"Las personas siempre ansiosas y angustiadas
viven menos -asegura-. Hay estudios que demuestran que los monjes
budistas del Himalaya que meditan a diario tienen una respiración
celular intacta, la antítesis de lo constatado al analizar
a ejecutivos con mucho estrés". Las pautas antienvejecimiento
de Serra Renom incluyen la práctica del yoga y la meditación.
Sus clientes, explica, son en su mayoría hombres.
"Mi paciente habitual es el marido que acompaña
a la señora que ha venido para que le haga un retoque estético
-asegura el cirujano-. Ella ya hace ejercicio y sigue una dieta
equilibrada. Él va a muchas comidas de negocios y tiene estrés.
Escuchándonos, decide cuidarse".
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