|
Científicos italianos encuentran
el marcador de la longevidad humana
Instituto de Tecnología de California (Caltech)
"Muy breve"; la persona de mayor longevidad conocida en
1995, Jeanne Calment de Francia, que entonces tenía 120 años
contestó así cuando le preguntaron qué tipo
de futuro preveía (Publicado en la Revista Newsweek de 6
de Marzo de 1995).
Aunque Jeanne Louise Calment murió en 1997
a la edad de 122 años, envidiamos su longevidad. Pero quizás
mejor, debemos envidiar la herencia derivada de su madre, sugieren
los científicos del Instituto de Tecnología de California.
En un estudio de personas no referidas que han vivido un siglo o
más, los investigadores encontraron que los centenarios tenían
algo en común: eran cinco veces más propensos que
la población en general a tener la misma mutación
en su DNA mitocondrial (mtDNA).
Esta mutación, sugieren los investigadores,
puede proporcionar una ventaja para la supervivencia porque acelera
la replicación del mtDNA, y por ello incrementa su posibilidad
de reemplazar la porción mtDNA, que ha sido afectada por
los avances del envejecimiento.
El estudio fue dirigido por Jin Zhang, Jordi Asin
Cayuela y Yuichi Michikawa, estudiantes postdoctorales; Jennifer
Fish, científico investigador y Guiseppe Attardi, el profesor
de Biología Molecular de Grace C. Steele en el Caltech, junto
con colegas de las Universidades de Bolonia y de Calabria en Italia,
y del Centro Nacional de investigación sobre envejecimiento
de Italia. El trabajo aparece en el número del 4 de febrero
de "Proceedings of the National Academy of Sciences".
El DNA mitocondrial es la porción del DNA
celular que se localiza en las mitocondrias, los orgánulos
que constituyen la "central energética" de la célula.
Estos orgánulos capturan la energía liberada de la
oxidación de los metabolitos y la convierten en ATP, la molécula
energética de la célula. El DNA mitocondrial pasa
solamente de la madre a la descendencia. Cada célula humana
contiene cientos o, más frecuentemente miles de moléculas
de mtDNA.
Se sabe que el mtDNA tiene una alta tasa de mutaciones.
Tales mutaciones pueden ser peligrosas, beneficiosas o neutras.
En 1999, Attardi y colaboradores descubrieron lo que Attardi denominó
una "clara tendencia" en las mutaciones del mtDNA en personas
mayores de 65 años. De hecho, en las células de la
piel examinadas por los investigadores encontraron que más
del 50% de las moléculas de mtDNA habían mutado.
Posteriormente en otro estudio realizado hace dos
años, Attardi y colaboradores encontraron cuatro centenarios
que mostraban un cambio genético en la denominada región
de control principal del mtDNA. Como esta región controla
la replicación del DNA, la observación destaca la
posibilidad de que algunas mutaciones puedan ampliar la longevidad
de la vida.
Ahora, analizando el mtDNA aislado procedente de
un grupo de centenarios italianos, los investigadores han encontrado
una mutación frecuente en la misma región de control
principal. Observando el mtDNA de los leucocitos de un grupo de
52 italianos de edad entre 99 y 106 años, encontraron que
el 17% tenía una mutación específica, denominada
la transición C150T. Se comparó esta frecuencia con
la de 117 personas de menos de 99 años, que era de sólo
el 3,4% para la misma mutación.
Para demostrar si la mutación es hereditaria,
el equipo estudió células de la piel recogidas de
los mismos individuos entre 9 y 19 años de diferencia. En
algunos, ambas muestras demostraron que la mutación ya existía
mientras que en otros aparecía o era más abundante
en los últimos años estudiados. Los resultados sugieren
que algunas personas heredan la mutación de su madre mientras
que otros la van adquiriendo durante su vida.
La confirmación de que la mutación
C150T se puede heredar, se obtuvo mirando muestras de mtDNA de 20
gemelos monocigóticos (esto es, derivado de un mismo huevo)
y de 18 dizigóticos (derivados de huevos separados) de entre
60-65 años. Sorprendentemente los investigadores encontraron
que el 30% de los gemelos monocigóticos y el 22% de los dizigóticos
mostraron la mutación C150T.
"La selección de la mutación
C150T en los centenarios sugiere que puede promover la supervivencia",
dice Attardi. "Similarmente puede proteger a los gemelos en
etapas tempranas de la vida de los efectos de la restricción
del crecimiento fetal y del aumento de mortalidad que se asocia
con los nacimientos de gemelos".
"Encontramos que la mutación se relaciona
con el sitio en el que mtDNA comienza a replicarse, y quizás
puede acelerar su replicación, posiblemente permitiendo al
individuo afortunado a reemplazar antes las moléculas dañadas."
Attardi argumenta que el estudio es el primero que muestra una clara
diferencia en la presencia de un marcador genético identificado
entre los centenarios y la gente más joven. Su próximo
objetivo, dice, es descubrir los efectos fisiológicos exactos
de esta particular mutación.
Los investigadores que contribuyeron en esta trabajo
en Italia fueron: Massimiliano Bonafe, Fabiola Olivieri, Giuseppe
Passarino, Giovanna De Benedictis y Claudio Franceschi.
|