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Estudios muestran que la exposición
cotidiana a sucesos traumáticos que se transmiten por televisión
puede aumentar el estrés
(31/03/2003) Desde hace más de una semana,
la guerra en Irak viene siendo el sonido de fondo en la sala de
estar de innumerables hogares.
Pero pese a que la exposición constante a
las imágenes televisivas nos mantiene informados, también
puede ser perjudicial para nuestra salud.
Varios estudios muestran que la exposición
cotidiana a sucesos traumáticos que se transmiten por televisión
puede aumentar el estrés o la depresión y hasta debilitar
nuestro sistema inmunológico.
Los médicos creen que un consumo excesivo
de información bélica antes de dormir hacer causar
que un individuo se levante a comer en medio de la noche debido
al estrés e interferir en nuestro sueño. Incluso los
niños a los que no parece afectarles este tipo de sucesos
pueden verse perjudicados simplemente por mantener la televisión
encendida todo el día.
"Si comienzas a ver televisión a las
6 de la tarde y son las 8:30 y sientes que has estado en el campo
de batalla, entonces tienes que apagarla", aconseja Joseph
Piscatella, autor del libro Take a Load Off Your Heart, algo así
como "Quítate un peso del corazón". "Ver
demasiada televisión durante este tipo de acontecimientos
puede ser un gran generador de estrés, y es tan poco saludable
como pasarse dos horas comiendo sin parar o nunca hacer ejercicio".
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