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La dieta vegetariana reduce el LDL
igual que las estatinas
(23/07/2003). - Diario Médico
Una dieta vegetariana rica
en grasas insaturadas es capaz de reducir los niveles de colesterol
de forma tan eficaz como un fármaco hipolipemiante, según los resultados
de un estudio a corto plazo que se publica hoy en The Journal of
the American Medical Association.
El equipo de David Jenkins, de la Universidad de
Toronto, en Canadá, ha estudiado a un grupo de adultos con hipercolesterolemia
para determinar si una dieta que incluyera esteroles vegetales,
componentes naturales de todas las plantas que se encuentran en
los aceites vegetales, y fibras viscosas, como avena, cebada y mijo,
podía reducir los niveles de colesterol de una forma equiparable
a las estatinas.
Hasta ahora, los cambios en la dieta ofrecían reducciones
moderadas, de entre el 4 y el 13 por ciento, en los niveles de colesterol
LDL. Por su parte, según estudios a largo plazo recogidos en la
literatura, las estatinas son capaces de reducir las concentraciones
de colesterol LDL entre el 28 y el 35 por ciento.
Para este estudio, de cuatro semanas de seguimiento,
se reclutó a 46 personas sanas hiperlipidémicas con una media de
edad de 59 años y un índice de masa corporal de 27,6, que estaban
afiliadas a un centro de investigación nutricional de un hospital
canadiense.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente
a uno de los tres tipos de dietas diseñadas: la primera, que sirvió
como control, muy baja en grasas saturadas, basada en cereales de
grano entero molidos y con productos lácteos poco grasos; la misma
dieta más lovastatina en dosis de 20 mg/día; y una tercera dieta
rica en esteroles vegetales (1gr/1.000 kcal), proteínas de soja
(21,4 gr/1.000 kcal), fibras viscosas (9,8 gr/1.000 kcal) y almendras
(14 gr/1.000 kcal). Los niveles lipídicos y de proteína C reactiva
se obtuvieron de muestras sanguíneas en ayunas al principio del
estudio, y en las semanas dos y cuatro de seguimiento. Con esta
misma frecuencia se registró la tensión arterial y el peso corporal.
"Los tres grupos dietéticos -control, estatinas
y alta en esteroles- mostraron una reducción del colesterol de lipoproteínas
de baja densidad (LDL) del 8,0, 30,9 y 28,6 por ciento, respectivamente",
según encontraron los autores.
Menos PCR
Asimismo, la disminución en el nivel de proteína
C reactiva fue del 10, 33,3 y 28,2 por ciento para cada uno de los
grupos. "Observamos que las reducciones en los grupos de estatinas
y dieta alta en esteroles estaban muy lejos de los resultados del
grupo control", han subrayado. Los autores consideran que las actuales
recomendaciones dietéticas centradas en alimentaciones con pocas
grasas saturadas "deberían incluir también alimentos ricos en fibras
viscosas, como la avena y la cebada, y esteroles vegetales".
En opinión del equipo canadiense, estas recomendaciones,
junto con sugerencias adicionales como la inclusión de alimentos
proteicos vegetales, como la soja y los frutos secos, parecen reducir
los niveles de colesterol LDL de forma similar a como lo hace la
dosis terapéutica inicial de la primera generación de estatinas.
"Con estos datos y un mayor desarrollo, esta estrategia dietética
podría convertirse en una buena opción para la reducción del riesgo
cardiovascular en prevención primaria".
Primera medida
El control de la dieta es fundamental para el manejo
de las alteraciones lipídicas comunes, tal y como considera James
W. Anderson, de la Universidad de Kentucky, en Lexington (Estados
Unidos), en un editorial que aparece en el mismo número de JAMA.
El experto reconoce que "la adherencia de los pacientes a intervenciones
dietéticas estrictas e intensivas requiere mucha motivación por
su parte y apoyo por parte del médico, así como el consejo de dietistas
y expertos en nutrición".
En opinión de Anderson, "las intervenciones en la
dieta deben pasar a ser la primera línea de tratamiento, quizá durante
un periodo de entre seis y doce semanas, antes de pensar en introducir
una terapia farmacológica para la hipercolesterolemia", en función
de los resultados alcanzados.
(JAMA 2003; 290: 531-533)
(JAMA 2003; 290: 502-510).
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