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Especialistas en
Medicina Antienvejecimiento aseguran que el hombre podría
vivir hasta 150 años
Fuente: Diario Médico (8 de noviembre de 2004)
Cada año más
de 5.000 españoles se someten a tratamientos antiedad en
clínicas autorizadas. Un dato muy revelador sobre estos nuevos
pacientes es que se cada vez acuden a edades más jóvenes
(en torno a los 40 años) y también mayores (superando
los 70). Los especialistas en Medicina Antienvejecimiento, que han
celebrado un congreso en Valencia, destacan que con los avances
presentes y los que se prevén en un futuro el hombre podría
llegar a vivir 150 años, 30 más de lo que se considera
el límite actual.
José Márquez-Serres, presidente de la Sociedad Española
de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL), ha señalado
que los avances genéticos son vitales en el presente y el
futuro de esta especialidad. La posibilidad de realizar chequeos
genéticos para averiguar de antemano el riesgo de cáncer
abre muchas posibilidades para esta medicina preventiva, que también
se verá beneficiada por la investigación con células
madre. La Semal ha organizado el III Congreso Español
de Medicina Antienvejecimiento en Valencia con la participación
de 400 expertos. Los especialistas reunidos han resaltado el incremento
de los estudios genéticos, que cada vez son más demandados
por los pacientes, al convertirse en una herramienta real para luchar
contra enfermedades degenerativas, principalmente contra el cáncer.
Cada año más de 5.000 españoles se someten
a tratamientos antiedad en clínicas autorizadas. Un dato
muy revelador sobre el perfil de estos pacientes es que se está
ampliando la franja de edad por ambos lados, dado que cada vez hay
gente más joven el límite se encuentra en los
40 años- y de más edad los pacientes con más
años superan los 70-.
Márquez-Serres ha señalado que los niños que
nacen ahora en España tienen una esperanza de vida de 100
años, cuando la actual es de 79-80 años para los hombres
y 83-84 para las mujeres. También ha destacado que en los
dos próximos años se puede doblar la cantidad de centenarios
que hay en nuestro país, pasando de 4.000 a 8.000. Esta progresión
imparable y el cambio en la pirámide poblacional es
lo que da un gran valor a la medicina antienvejecimiento y la convierte
en una medicina de futuro, ya que cada vez somos más las
personas que necesitamos tener una mejor calidad de vida.
Aunque en la actualidad el tope de edad para un ser humano se sitúa
alrededor de los 120 años, el presidente de la Semal ha señalado
que gracias a esas modificaciones genéticas que se
van a poder hacer con los avances presentes y futuros, es posible
que muy pronto se pueda llegar a los 150 años.
La medicina antienvejecimiento se centra en seis puntos fundamentales:
la nutrición, el ejercicio físico, el control del
estrés, la administración de suplementos nutricionales
y hormonales, cuando sea necesaria, y las técnicas para mejorar
el aspecto externo, como la medicina estética y plástica.
Aunque se está avanzado mucho en todos estos campos, uno
de los temas que más analizado y polémico es el de
la terapia hormonal. Hasta ahora teníamos la terapia
hormonal sustitutiva para las mujeres, pero no podemos olvidar que
los hombres tenemos andropausia. Numerosos estudios han demostrado
que con suplementación hormonal se pueden conseguir mejoras
en muchos de los aspectos de nuestro organismo, sobre todo a partir
de ciertas edades, ha señalado Márquez-Serres.
Las nuevas pruebas de diagnóstico para comprobar el estado
de los pacientes, como los análisis hormonales que se realizan
a partir de la saliva y otras pruebas que diagnostican los niveles
de vitaminas, minerales, oligoelementos y otras sustancias vitales,
se han mostrado como temas que marcarán el devenir de la
medicina antienvejecimiento. También están en alza
pruebas de diagnósticos de tumores muy incipientes, como
la PET, que juegan una importancia fundamental cuando el paciente
padece algún tipo de tumoración y no tiene síntomas
al respecto ni se le podrían diagnosticar con las pruebas
convencionales.
Aumento del interés
El presidente de la SEMAL -la segunda sociedad europea más
importante tras la alemana, que cuenta con casi 1.000 miembros-,
ha señalado que desde que organizaron su primer simposio
internacional, hace cuatro años, el interés
por la medicina antienvejecimiento ha crecido muchísimo en
España. Este tipo de medicina se inició en 1992
en Estados Unidos y de ahí se fue extendiendo al resto del
mundo. En la actualidad, hay más de 12.000 médicos
y 70 países que la practican. Márquez-Serres ha resaltado
la importancia de concienciar de las ventajas de este tipo de medicina
tanto a los pacientes como a los propios profesionales. La
medicina antienvejecimiento pretende restrasar el proceso de envejecimiento,
pero sobre todo mejorar la calidad de vida a medida que nos vamos
haciendo mayores. Por ello, la concienciación del paciente
potencial, que somos todos, es importante. Desde el punto de vista
médico, hasta el momento no habían prestado demasiada
atención, pero ahora, a partir de los esfuerzos de difusión
de la sociedad, los médicos comienzan a tomar conciencia
de esta gran medicina preventiva.
Tratamientos de ozonoterapia, los más
demandados
Los tratamientos a base inyecciones de ozono en sangre se están
convirtiendo en los más demandados por los pacientes. Márquez
Serres ha señalado que esta nueva terapia en sangre se está
convirtiendo en la técnica reina de la medicina biológica.
Se trata de una técnica muy novedosa en España que
procede de Alemania, donde se aplicó por primera vez en la
Primera Guerra Mundial. Barcelona, Sevilla y Marbella son las ciudades
donde más se aplica esta técnica, según han
destacado dos de los médicos que más de estas terapias
desarrollan al año, los doctores Eduardo Álvarez Fischer
y Jaime Soler, con una media de 6.000 tratamientos anuales.
La ozonoterapia se utiliza para el tratamiento del estrés,
lumbalgias, úlceras, artrosis, demencia senil y enfermedad
de Parkinson, entre otros, pero es más demanda para la prevención
de los problemas de circulación de sangre, principalmente
entre los pacientes con diabetes y para prevenir trastornos cerebrovascular.
Sólo en lo referido al tratamiento del pie diabético
ha logrado evitar el 40 por ciento de las intervenciones, que habrían
implicado amputación del miembro. Otra técnica que
también se utiliza para mejorar la circulación sanguínea
es la terapia de Quelación Endovenosa con EDTA, que, aunque
en un principio se empezó a usar para desintoxicación
de los metales pesados, se ha convertido en una importante aliada
para mejorar el flujo de la sangre y para prevenir la arterioesclerosis
y las enfermedades cardiovasculares.
Alimentación: menos es más
Una investigación elaborada por los profesores Ayala y Machado,
del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia
de Sevilla, ha revelado que las personas delgadas, que comen ligeramente
por debajo de sus necesidades calóricas, tienen una mayor
esperanza de vida. Los resultados de este estudio, realizado en
ratones, se pueden extrapolar a la especie humana; así las
personas que tienen una restricción calórica de alrededor
del 25-30 por ciento, es decir, que si normalmente ingieren 2.000
calorías, toman 1.500, tienen una posibilidad real de alargar
su vida, siempre y cuando ese déficit alimenticio se combine
con un suplemento de vitaminas y minerales que eviten carencias
nutricionales en la dieta. El estudio ha analizado las causas del
envejecimiento y su control mediante intervenciones nutricionales
y el uso de antioxidantes. La importancia de estos métodos
de intervención radica en que aumentan el tiempo de vida
de los animales de laboratorio y, presumiblemente, el de los humanos.
Márquez-Serres ha destacado la importancia de esta investigación
dado que, a su juicio, viene a reforzar una teoría
básica de la Medicina Antienvejecimiento: que sólo
el 25 por ciento de la longevidad depende de la genética,
mientras el porcentaje restante se debe a la dieta.
El profesor Manuel Castillo, de la Universidad de Granada ha señalado
que la práctica del sexo alarga la vida. Esta afirmación
está basada en datos científicos procedentes de distintos
estudios realizados con una amplia muestra poblacional. La
práctica sexual es el tipo de actividad fisiológica
que más influye en el ánimo y el bienestar de la persona.
Castillo ha indicado que las personas con una actividad sexual satisfactoria
cuentan con mayor esperanza de vida, algo que responde a una base
fisiológica, resultado de los cambios hormonales que producen
ese bienestar. Las investigaciones de Castillo aseguran que practicar
sexo incrementa el sistema inmunológico, previene el desarrollo
de las enfermedades y tiene un efecto analgésico que ayuda
al individuo a resistir mejor el dolor. Ello se explica por las
endorfinas segregadas en el acto sexual, que se convierten en un
importante refuerzo para el organismo.
El profesor ha apuntado que el ejercicio físico también
es crucial para retrasar el envejecimiento, pero también
juega un papel importante a la hora de mejorar la actividad sexual
y sus resultados, hasta el punto de que una práctica regular
de algún deporte beneficia la práctica sexual y consigue
que ésta sea más satisfactoria. Con treinta minutos
de ejercicio aeróbico en días alternos o ejercicios
de fuerza, que son los que más incrementan la testosterona
y la hormona de crecimiento, bastaría para cubrir las necesidades
de actividad que necesita el organismo. Los cambios fisiológicos
que el sexo produce en el organismo han llevado a Castillo a iniciar
una línea de investigación con parches de testosterona
en pacientes con problemas de libido, algo que urólogos y
especialistas utilizan también en nuevas presentaciones en
gel. Recientemente realizamos una investigación con
deportistas que demostró que a aquéllos a los que
les aplicábamos parches de testosterona incrementaban la
frecuencia de contactos sexuales. De ahí que hayamos iniciado
una línea de trabajo en la que utilizamos testosterona para
tratar a los pacientes que padecen problemas sexuales.
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