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España dispondrá
en un mes del primer banco privado de células umbilicales
Fuente: clminnovacion.com (28 de Julio de 2005)
Bautizado como «Smartbaby », probablemente se convertirá,
dentro de unos años, en un regalo habitual para un recién
nacido. Pero hoy, a dos meses de su salida al mercado, no deja de
parecer ciencia-ficción. Smart Cells España -sociedad
mixta entre laboratorios Echevarne y la multinacional británica
Smart Cells- ha presentado en Barcelona el anticipo de una revolucionaria
posibilidad, que podrá conocerse a fondo durante el Salón
BCN Futur, presidido por Enrique Lacalle, que tendrá lugar
en la Ciudad Condal entre los días 24 y 27 de noviembre.
Se trata de, previo contrato con los padres, recoger el cordón
umbilical del bebé tras el parto y congelar su sangre -por
ser portadora de un elevado número de células madre-
, durante el tiempo que se quiera. Pueden pasar años, décadas,
e incluso «más tiempo que la vida del propio individuo»,
según explicó el director científico de Laboratorios
Echevarne, Marc Isamat, hasta que la persona sufra una enfermedad,
ya sea Alzheimer, Parkinson, leucemia, linfomas, trastornos metabólicos,
cáncer, dolencias cardiacas, diabetes, reuma, y todo tipo
de enfermedades neurodegenerativas.
Es entonces cuando puede recibir sus propias células madre
para curarse, ya que están «programadas » para
diferenciar los tejidos y reestructurar y reproducir los que han
sido dañados. Todo ello sin causar rechazo, y abriendo la
posibilidad de que las células puedan ser también
utilizadas por sus familiares más directos.
El contrato con Smart Cells España hace responsables de las
células a los padres, sólo hasta que su hijo tenga
18 años.
A partir del próximo mes de septiembre, este servicio podrá
adquirirse previo pago de 1.850 euros, que incluyen la recogida,
traslado a Gran Bretaña, depósito y criopreservación
de las muestras en un kit codificado durante 25 años.
«Esta técnica aprovecha un material que habitualmente
es de deshecho. La ventaja es que no produce rechazo, y que no conlleva
problemas éticos, legales, religiosos y morales al no tratarse
de células embrionarias», continuó Isamat. Se
trata, además, de una alternativa al aparatoso trasplante,
con más garantías de éxito, y puede emplearse,
por extensión, como técnica antienvejecimiento.
Pero tras el anuncio de este inminente producto, la Generalitat
anunció la apertura de una investigación para verificar
la legalidad de estas actuaciones, ya que asegura que la firma no
ha solicitado los correspondientes permisos.
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