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Las terapias basadas
en la luz producen efectos positivos sobre las glándulas
suprarrenales siendo útiles en el tratamiento de trastornos
depresivos y del sueño
Fuente: Psiquiatria.com (Enero de 2006)
La luz produce una gran actividad del gen de la glándula
suprarrenal a través de sus efectos en el núcleo supraquiasmático
(SCN). Este núcleo se encuentra en el hipotálamo y
es donde a su vez se sitúa el reloj circadiano, que regula
el ciclo de 24 horas de los procesos biológicos.
Investigadores de la Universidad de Kobe (Japón) han desvelado
los posibles mecanismos moleculares que subyacen en las terapias
basadas en la luz que se aplican en trastornos depresivos y del
sueño. Los glucocorticoides, incluyendo la cortisona humana,
tienen muchas funciones en el organismo, incluyendo la respuesta
metabólica a la inanición, la respuesta inmune antiinflamatoria
y la regulación temporal de los ritmos circadianos en los
órganos periféricos.
De este modo la secreción de glucocorticoides inducida por
la luz podría jugar un papel crucial en los cambios fisiológicos
del cuerpo y el cerebro provocados por la luz.
Los investigadores examinaron la actividad del gen circadiano 'Per1'
en órganos de animales vivos y descubrieron que la exposición
a la luz nocturna indujo la expresión de 'Per1' en la glándula
suprarrenal. Un análisis posterior de la glándula
reveló numerosos cambios en la actividad de casi 200 genes,
seguidos por la liberación retardada de corticosterona.
Cuando los investigadores separaron el núcleo supraquiasmático,
el efecto de la luz sobre la glándula se perdió, indicando
que el fenómeno está estrechamente vinculado con el
reloj circadiano.
Este descubrimiento podría explicar por qué la terapia
con luz brillante puede ayudar a los pacientes con otros trastornos,
como la depresión mayor y el trastorno bipolar, que no se
asocian habitualmente con el reloj circadiano.
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