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La implantación
de un microchip en el estómago puede engañar al sistema
nervioso reduciendo la obesidad mórbida, según una
investigación española
Fuente: Psiquiatria.com
La doctora del Centro de Cirugía de Mínima
Invasión de Cáceres, Idoia Díaz-Güemes
presentó en el Colegio Oficial de Médicos de Oviedo
un microchip que puede llegar a acabar con la obesidad porque estimula
los nervios y provoca una sensación de saciedad.
Se trata de la implantación de un microchip que puede engañar
al sistema nervioso y reducir el apetito en obesidad mórbida.
Es importante destacar que está pensado para personas con
riesgos por su excesivo peso, no para personas con sobrepeso sin
más.
El microchip se implanta en la boca del estómago para estimular
al nervio vago, que es muy largo y pasa por muchas partes del organismo.
Este nervio participa en la sensación de saciedad y en la
generación de jugos gástricos de manera que si logramos
engañarle mediante estímulos podríamos ocasionar
una disminución de la ingesta de alimentos en el paciente
porque no notaría hambre.
El experimento de momento sólo se ha probado en conejos
con éxito. La doctora señala que se pudo comprobar
que mediante esos estímulos del nervio vago en los roedores
en un corto plazo digerían menos alimentos. Sin embargo en
cerdos no se han obtenido los resultados deseados, posiblemente
debido a que éste es un animal mayor que requiere mayor potencia
a la hora de estimular su sistema nervioso.
Esta nueva técnica aporta una menor agresividad en la técnica
de intervención. El centro de Cirugía de Mínima
Invasión de Cáceres trabaja precisamente en simplificar
las técnicas y este microchip podría ser una solución.
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