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Dieta hipocalórica
y longevidad
Fuente: Reuters Health
Un nuevo estudio sugiere que mientras que
el ejercicio físico ayuda a prevenir afecciones crónicas
que pueden acortar la vida como la obesidad, la diabetes y la enfermedad
cardíaca, sólo reducir las calorías consumidas
podría desacelerar el proceso de envejecimiento
Investigadores de la Washington University en St. Louis hallaron
que realizar una dieta baja en calorías y nutricionalmente
equilibrada reduce las concentraciones de una hormona tiroidea conocida
como T3. Esta hormona controla la temperatura corporal y el metabolismo
celular, y podría aumentar la producción de radicales
libres, aspectos importantes del envejecimiento y la longevidad.
La restricción calórica también reduce los
niveles del factor de necrosis tumoral (TNF) alfa de la proteína
inflamatoria. La combinación de bajos niveles de T3 y de
TNF podría hacer más lento el envejecimiento, señaló
el equipo dirigido por el Dr. Luigi Fontana en la revista Journal
of Clinical Endocrinology and Metabolism.
En un estudio previo, los investigadores hallaron que disminuir
las calorías y hacer ejercicio protegía de enfermedad
cardíaca, diabetes y obesidad a los animales de laboratorio.
Sin embargo, con sólo reducir las calorías ingeridas
se puede aumentar el período de vida de los animales.
Esto indica que la delgadez es el factor clave en la prevención
de las enfermedades relacionadas con la edad, pero que se deben
reducir las calorías para hacer más lento el envejecimiento.
La última investigación del equipo parece respaldar
esta idea. En el estudio, Fontana y sus colegas compararon el nivel
de la hormona tiroides en 28 adultos que consumieron una dieta autoimpuesta
y restringida en calorías entre 3 y 15 años, con el
nivel hormonal en 28 adultos sedentarios que ingirieron una dieta
occidental típica y con 28 atletas que también seguían
una dieta occidental.
Los participantes que cumplían con la alimentación
restringida en calorías consumieron 1.800 calorías
por día, mientras que aquellos que seguían la dieta
occidental ingerían 2.700 calorías diarias.
Los científicos observaron concentraciones reducidas de
T3 sólo en el grupo que consumía una dieta restringida
en calorías. Los niveles de otras dos hormonas tiroideas,
T4 y TSH, eran normales, lo que indica que los integrantes de esa
cohorte no padecían la enfermedad de la tiroides llamada
hipotiroidismo.
Según el equipo, los niveles de grasa corporal no afectaron
los niveles de T3. Este es un hallazgo clave porque sugiere que
la reducción del nivel de T3 podría estar relacionada
con la restricción calórica y no con los cambios en
la grasa corporal, afirmaron los científicos.
El grupo con la dieta restringida en calorías tuvo concentraciones
de T3 un 30 por ciento menores que los que hacían ejercicio,
aunque el porcentaje de grasa corporal era similar en ambos grupos.
La diferencia en los niveles de T3 entre el grupo con una dieta
restringida en calorías y el grupo de atletas es "alentador,
porque sugiere que la restricción calórica tiene algunos
efectos antienvejecimiento que se deben a un menor consumo calórico
en lugar de a la delgadez", concluyó Fontana.
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