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Un estudio sugiere que el madrugar podría ser genético
Fuente: Psiquiatria.com
Los investigadores informan de que levantarse y acostarse temprano puede ser saludable, pero es probable que sea causado por una mutación genética.
Durante algún tiempo, los científicos dirigidos por el Dr. Louis J. Ptacek, profesor de neurología de la Universidad de California en San Francisco, han estado estudiando a varias familias que tienen un problema de sueño único. Los llamados madrugadores tienen una afección conocida como síndrome familiar avanzado de fase de sueño (en inglés, SFAFS). Las personas que tienen esta afección tienen una mutación genética que hace que se vayan a dormir, en los casos más extremos, a las cuatro o cinco de la tarde y que se despierten a la una de la mañana, aseguró.
EL SFAFS no es muy común, pero tampoco es inusual", aseguró Ptacek. "Cerca del 0.3 por ciento de la población tiene la mutación".
En su investigación más reciente, el grupo de Ptacek ha determinado cómo el gen causa la afección transplantando el gen a ratones para crear roedores afectados por el SFAFS.
"Se levantan y comienzan a correr en sus ruedas entre cuatro y seis horas antes que los demás ratones y también dejan de hacerlo entre cuatro y seis horas antes que los ratones normales", aseguró Ptacek.
En los estudios con estos ratones con SFAFS, el equipo de Ptacek halló que la versión mutante del gen marcador del tiempo Periodo 2 (Per2); necesario para reiniciar el reloj central del organismo en respuesta a la luz, no puede ser cambiado químicamente por una enzima que lo controla.
Según los investigadores, esto conduce a una reducción en la cantidad de copias del gen Per2 y a un cambio en los patrones de sueño.
Ptacek considera que estos hallazgos con el tiempo conducirán a maneras de reiniciar el reloj interno de los humanos y a encontrar medicamentos nuevos para ayudar a controlar problemas del sueño causados por factores como los trabajos por turnos o el jet lag.
"Es poco lo que se sabe sobre el reloj interno de los seres humanos", anotó Ptacek. "Sólo cuando comprendamos todos los engranajes del reloj podremos estar en condiciones de tomar decisiones sobre cómo podemos retrasar o adelantar el reloj cuando trabajamos en el turno nocturno o tengamos que cruzar husos horarios".
Ptacek anotó que los pacientes de SFAFS reaccionan de manera distinta a la afección. Algunos la ven como un problema, mientras que otros disfrutan de ser madrugadores, dijo. "Esto subraya que el SFAFS es un comportamiento. Que usted lo vea como algo positivo o negativo depende de su propio punto de vista", aseguró.
Los investigadores también están estudiando a los noctámbulos para determinar si también hay una relación genética, relató Ptacek.
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